Elvira Lindo tiene otra opinión my respetable acerca del uso de la red por parte de los alumnos que expresa en este artículo titulado ¡Juega una hora al día!

Ay, ay, yo diría que lo nuevo ya es viejo, tan viejo que hay personas alarmadas por la cantidad de horas que un niño pasa frente al ordenador. Me atrevería a afirmar que el niño necesita algo más sencillo para entender el mundo: la voz humana del profesor; la necesidad de educar el sentido crítico, de expresarse, de buscar información en una biblioteca, de subrayar líneas de un libro, de escribir a mano, de leer en voz alta. Yo diría que, más que obsoleto, saber mirar a los ojos de un adulto que te instruye, en vez de a una pantalla, es algo revolucionario.
Las madres del mundo han dejado de llamar a sus hijos por la ventana. Ahora se asoman con precaución a ese cuarto donde el niño parece hipnotizado por ese pozo que, en sus manos, más que de sabiduría es de burricie. Y ya se sabe que los burros, si se rebotan, muerden.

Me atrevo a ilustrarlo con estas viñetas humorísticas.

A pesar de no estar de acuerdo con su artículo globalmente algunas de sus afirmaciones deben hacernos pensar…

En ocasiones son los padres los que están enganchados