El Club Watt ( Rotterdam),  aprovecha la energía producida por las personas al bailar. Gracias al efecto piezoeléctrico, la energía mecánica aplicada por los pies sobre el suelo puede ser convertida en energía eléctrica.

Se estima que cada persona produce unos 20 Watts de promedio mientras baila, por lo que el local puede generar la energía necesaria para su funcionamiento (focos, música…) y autoabastecerse.
Si todos los chinos saltaran a la vez … habría millones de esguinces simultáneos pero con este invento te montan una central eléctrica impresionante.