Las distintas realidades nacionales que configuran Expaña han comenzado a competir entre ellas por lograr el mayor número posible de centros biligües y /o trilingües.

Ello ha sido perfectamente captado una vez más por mi ilustrador favorito también conocido como Profesor Potachov.

Tengo la sospecha de que en muchos centros se está utilizando el “bilingüismo” para separar a los alumnos por niveles con lo cual te queda un maravilloso curso de niños aplicadísimos y otros cuatro cursos que son un desastre. Si el “bilingüismo” es tan beneficiso propongo que lo pongan para todos los alumnos.
En cualquier caso por tener cuatro o cinco horas más de inglés a la semana los alumnos no serán nunca bilingües, mucho me temo que vamos a lograr ignorantes en dos y hasta en tres idiomas.
Lo curioso es que a los padres no les importa sentirse engañados y dicen con orgullo a sus amistades “mi hijo va a un centro bilingüe”.
Ya nos hemos acostumbrados a vivir en el país de las mentiras y nos cuesta llamar a las cosas por su nombre.
Lo único de provecho que he visto publicado a raíz de este tema es la propuesta del profesor Cabanillas.
Carlos argumenta la necesidad de implantar la asignatura de Latín desde primer curso de ESO, y plantea la posibilidad de lanzar una plataforma reivindicativa: ¡Latín desde 1º de E.S.O., ya!.
Yo para mi hija me conformo con que sepa hablar y escribir bien en Español e Inglés así como la belleza de la Física, de la Música, de las Matemáticas, de la Naturaleza, del deporte y alguna que otra cosilla más.