
Desde siempre el hombre ha ido modificando
los vegetales que utiliza como alimento. Por ejemplo, las coles de Bruselas y
la coliflor son variedades artificiales de la misma planta (aunque no lo
parezcan) . Lo mismo se puede decir de las decenas de variedades de
manzanas, maíz,
patatas, etc.
Sin embargo, la ingeniería genética permite ahora llevar a cabo, en pocos años
y de forma controlada, lo que antes podía costar décadas o siglos, o conseguir
efectos que sólo estaban en los sueños de los agricultores, pero que eran
imposibles con las viejas técnicas de cruce y selección. La diferencia
con la biotecnología moderna es que, si bien antes se mezclaban montones de genes
casi al azar, ahora se trata de insertar en una determinada especie un gen
específico procedente de otra para lograr un resultado muy concreto (cultivos
que crezcan más deprisa, frutas, verduras y cereales resistentes a las plagas,
eliminación de los pesticidas...).
La ingeniería genética se utilizó inicialmente (por su alto
coste) para producir sustancias de usos farmacéutico, como la insulina,
modificando genéticamente microorganismos.![]()
Actualmente
existen, comercializados o en proceso avanzado de desarrollo, vegetales
modificados para:
Que tengan una vida comercial mas larga.
Resistan condiciones ambientales agresivas, como heladas, sequías y suelos
salinos.
Resistan herbicidas.
Resistan plagas de insectos.
La modificación mas interesante en animales sería conseguir vacas que incluyeran
en la leche proteínas de la leche humana con efecto protector, como la
lactoferrina.
Los expertos predicen que para el año
2005, el 25% de la producción agrícola en Europa lo será de productos genéticamente
modificados. Habrá patatas con genes nuevos que impedirán al tubérculo
absorber la mayoría del aceite en que se fríe, con lo que disminuirán las
calorías que tiene una ración de patatas fritas. Habrá frambuesas
que resistirán a las heladas y que se cultivarán en países que nunca pensaron
en hacerlo. Habrá, posiblemente, plátanos transgénicos capaces de albergar en
su interior vacunas. Habrá campos de un trigo especial, transgénico, que
producirá la mejor de las posibles harinas para fabricar pan.
La bioctecnología de la alimentación será
entre otras cosas, según sus defensores, una ayuda para los países en vías de
desarrollo, que podrán resolver más fácilmente la mayoría de los problemas
que tienen actualmente para cultivar determinados alimentos.![]()
En
este momento solamente se utilizan unos cuantos vegetales modificados
genéticamente
El primer alimento disponible para el consumo producido por ingeniería genética
fue el tomate "Flavr Svr". Este tomate había sido modificado para que
resistiera mas tiempo después de madurar.
Otro producto importante es la soja transgénica. En este caso, lo que se ha
hecho es introducir un gen que la hace resistente a un herbicida.
El maíz transgénico se ha obtenido para que sea resistente a un insecto, el
taladro del maíz, y a un herbicida
Las perspectivas de esta tecnología son muy amplias. ya existen varias docenas
de plantas mas a punto de comercializarse, y en los próximos años su numero ascenderá
a centenares
La alergia es la reacción exagerada del organismo contra una
sustancia (normalmente una proteína) extraña a él. La soja (o cualquier
vegetal) tiene miles de proteínas extrañas para el hombre, por lo que existen
bastantes personas alérgicas a la soja, al cacahuete, a las fresas, etc. La
soja transgénica tiene una proteína mas entre esos miles, por lo que el aumento
del riesgo es minúsculo. Y naturalmente, el riesgo desaparece por completo
cuando la soja se procesa para obtener otro producto.
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¿Pueden
elevar el riesgo de creación de resistencias antibióticas en muchos
microorganismos?
Otra de las acusaciones, sin mucho fundamento, que se vierten contra los alimentos genéticamente manipulados es la de su potencial para seleccionar microorganismos resistentes a ciertos antibióticos. La primera de las fases de manipulación de genes en casi todas las experiencias de creación de plantas transgénicas involucra el uso de segmentos de DNA resistentes a dos tipos de antibióticos: la kanamicina y la neomicina. Estos genes se utilizan como marcadores para seleccionar ciertas semillas y son genes que después de la primera fase no tienen trascendencia alguna en el resto del experimento.
Pero, sin embargo, los genes resistentes a
antibióticos se quedan en la planta transgénica. Según los temerosos, este
DNA puede pasar del tubo digestivo a los microorganismos que existen en la flora
intestinal.
Puesto que ciertas bacterias del intestino son peligrosas si pasan a la sangre, si esto ocurriera esos gérmenes patógenos serían insensibles a la kanamicina y a la neomicina.
La capacidad de generar bacterias resistentes a la kanamicina y a la neomicina, es difícil de probar. En primer lugar, nunca se ha demostrado que un gen consumido por boca haya sido trasmitido a una bacteria del intestino. Los investigadores dudan de que esta posibilidad llegue a ser realidad alguna vez, ya que existen muchos condicionantes biológicos que la hacen ciertamente improbable.
Además, en el hipotético caso de que se
trasmitiera este tipo de resistencia a una bacteria peligrosa para el hombre
habría que tener en cuenta que tanto la kanamicina como la neomicina -los
antibióticos usados en investigación transgénica- son tóxicos para el hombre
y raramente usados en la clínica humana.![]()
Efectos
sobre el medio ambiente
Efectos potenciales de la resistencia a herbicidas
Inconvenientes potenciales:
Uso exagerado de herbicidas por parte de los agricultores, afectando al medio
ambiente.
Efectos de la resistencia a insectos.
Inconvenientes potenciales:
Reducción de la población de insectos, afectando a animales insectívoros (aves,
murciélagos) al privarles de sus presas. Es un efecto muy poco importante, ya
que solamente mata a aquellos insectos que pretenden alimentarse a expensas de
la cosecha.
Ventajas
potenciales:
Reduce el uso de insecticidas. Solamente afecta a los insectos perjudiciales
para la planta concreta.
La utilización de la soja como alimento, como tal soja, es
puramente anecdótica. La soja se utiliza como materia prima para obtener
aceite, que luego es procesado químicamente por hidrogenación, y lecitina.
Ninguno de estos dos productos contienen la proteína que ha sido introducida
para inducir la resistencia. Son por tanto idénticos en todas sus propiedades
físicas, químicas, biológicas, nutricionales y toxicológicas , procedan de soja
"normal" o de soja "transgénica".
Casi lo mismo puede decirse del maíz. Sus aplicaciones fundamentales son la
obtención de almidón y de glucosa a partir de ese almidón. Ninguno de estos dos
productos contiene DNA ni proteínas, ni "normales" ni
"transgénicas".![]()
Estos alimentos deben superar para su puesta en el mercado una rígida evaluación para asegurar su seguridad y su inocuidad.
En el etiquetado
ha de aparecer reflejada la siguiente información:
Las propiedades alimentarias tales como la composición, valor
nutritivo y/o el uso al que se destinen.
La presencia de materias con determinados efectos sobre la
salud no presentes en el producto equivalente ya existente.
La presencia de un organismo modificado
genéticamente (OMG)
obtenido mediante alguna de las técnicas utilizadas para tal
efecto.
Además en el
etiquetado de semillas de soja y maíz debe ir la siguiente
información:
Si el producto contiene lista de ingredientes deberán de
figurar entre paréntesis bajo la mención: producido a partir de
soja modificado genéticamente.
Si el producto carece de lista de ingredientes las menciones
señaladas deberán figurar en el etiquetado del alimento.
Mas información al respecto aparece en la página de ETIQUETADO EN GENERAL
En el caso de productos como el tomate,
es posible el
etiquetado diferencial. De hecho, los tomates Flavr Svr suelen etiquetarse uno
por uno. La compañía ganó en Estados Unidos el juicio contra los que querían
obligarle al etiquetado individual. Pero después de esto, decidió libremente
etiquetarlos, ya que consideraba (con razón) que su superior calidad debía quedar
evidente para los consumidores.
En el caso de la soja, el etiquetado es casi imposible. La soja se manipula a
granel, en cantidades enormes, y ya muchas granjas mezclan las distintas
variedades nada mas cosecharlas. En los silos y barcos de transporte se mezcla
todavía mas. Además, en el caso de la soja que no se come como tal ( casi toda)
esto no tiene la menor importancia, ya que como se ha dicho, el aceite y la
lecitina que se obtienen no contienen material
genético.![]()
Los alimentos con más
del 1% de transgénicos deberán advertirlo en la etiqueta
El límite del 1% tiene como objetivo pasar
por alto la presencia accidental de transgénicos en los alimentos
convencionales, según fuentes comunitarias. La Comisión argumenta que en
algunas ocasiones se utilizan los mismos medios de transporte para cargamentos
de productos modificados y de productos convencionales, lo que provoca, a
menudo, la contaminación involuntaria de estos últimos, según informa Efe.
También entró ayer en vigor la ampliación del etiquetado de productos transgénicos a los aditivos y a los aromas que los incluyan en su composición, una medida que afectará a una amplia gama de alimentos. Un ejemplo es la lecitina de soja o el almidón de maíz, utilizados en numerosas marcas de chocolate que ahora tendrán que especificarlo en sus etiquetas.
NUEVA YORK.- La Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos ha vuelto a considerar seguras las cosechas de alimentos genéticamente modificados, pero ha alertado al gobierno norteamericano para que redoble su vigilancia: hay que evitar riesgos potenciales para la salud, las alergias y la creación de resistencias antibióticas en muchos microorganismos.
«No hemos encontrado distinciones entre los riesgos que producen para la salud las plantas que han sido modificadas genéticamente y las que se producen de forma convencional. Que las cosechas sean transgénicas no las hace peligrosas», ha reconocido Perry Adkisson, el director del Centro Nacional de Investigación, que ha realizado el estudio y que ha prestado mucha atención a los riesgos de los alimentos cuyo genoma ha sido alterado en un laboratorio en el medio ambiente.
Los defensores de estos alimentos como el tomate,
el plátano
y el trigo
transgénicos aseguran que son la garantía de que grandes cantidades de la
población mundial no se mueran de hambre. Afirman que sirven para potenciar
el crecimiento de muchos productos en regiones del mundo donde es imposible su
cultivo.
En la actualidad, unos 28 millones de hectáreas de cultivos en Estados Unidos son genéticamente alteradas y su uso divide a los agricultores, a los consumidores y a muchos expertos que consideran que existen riesgos desconocidos potencialmente muy peligrosos.
El estudio advierte que se necesita más información para evaluar los
riesgos a la salud.![]()
