Creo que merece la pena darle toda la publicidad que se pueda a este artículo de Ramón Castro.
Me identifico totalemente con él, si le sirve de consuelo decirle que lo que cuenta es muy común en muchos centros y hay que acabar con ello como sea.
Yo tiemblo cuando llegan los dias de evaluación en mi centro, me cuesta una depresión que me dura varios días.
Otra cosa es que yo piense que hay que diversificar a edades más tempranas y ofrecer otras alternativas a partir de los 14/15 años como ya he manifestado en otras ocasiones.
Los inspectores deben hacer cumplir la ley y muchos de ellos no hacen nada consintiendo todo tipo de desmane, arbitrariedades e injusticias a la hora de evaluar a los alumnos.