Uno de los ratos que más disfruto los domingos es leyendo XLSemanal por sus magníficos articulistas.
Entre ellos mi preferido es Arturo Pérez Reverte, hoy publica uno titulado Miguel Hernández era un falócrata que no tiene desperdicio.
Termina escribiendo cómo será dentro de unos años el comienzo de «El Quijote» en los libros de texto si seguimos las instrucciones del Instituto de la Mujer, las feministas galopantes, el Gobierno español, la Junta de Andalucía entre otras muchas juntas, y sus brillantes asesores filólogos y filólogas..
«En un lugar de la nación de Castilla-La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un hidalgo, aunque lo mismo podía haberse tratado de una hidalga, de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín o rocina flaco o flaca y galgo o galga corredor o corredora. Una olla de algo más vaca o toro que carnero o carnera (véase bueyas), salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino o palomina de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda…».
Genial como siempre.






