Artículo de Santiago Molina García catedrático de Pedagogía de la Universidad de Zaragoza publicado en el suplemento Campus de El Mundo
Varapalo a la calidad de la escuela
Dentro de dos años, o a lo sumo tres, las siete especialidades que hoy existen en la formación de los maestros se convertirán en dos: infantil y primaria.
Además, la formación inicial de estos profesores durará cuatro años en lugar de tres, al transformarse las actuales diplomaturas universitarias en grados. Por otra parte, según parece, los estudiantes dispondrán de una pseudoespecialización a través de la elección de un mínimo porcentaje de materias optativas que se denominarán menciones.
Esa drástica reducción de las especialidades no repercutiría negativamente en la calidad de la educación de los niños si la convocatoria de los concursos públicos para la selección de los maestros continuara haciéndose por especialidades, como hasta ahora, y si, además, se exigiera para poder acceder a esos concursos públicos la realización del oportuno máster oficial según dichas especialidades. Sin embargo, a tenor de las noticias que llegan a las universidades, parece que, a partir del momento en que entren en vigor los nuevos planes de estudio de Magisterio, la convocatoria de las oposiciones será de tipo generalista y, por tanto, no será necesario el haber cursado algún máster de especialización.
No hay que ser muy experto ni muy inteligente para comprender que para enseñar en la escuela primaria un idioma extranjero, para impartir educación física o educación musical, o para atender adecuadamente las necesidades de los alumnos con necesidades especiales, se requiere una especialización mucho más rigurosa que el simple hecho de elegir unas escasas materias en el currículum propio de la formación generalista a nivel de grado.
Indudablemente, esa especialización también se puede adquirir después de haber aprobado la oposición. Es decir, cuando el maestro ya está trabajando, mediante unos determinados cursillos de formación permanente.
Ahora bien, si ésta es la opción elegida por los responsables del MEC, ello supondría un retroceso de cuarenta años, pues así se hacía hasta el momento en que, como consecuencia de la lucha de miles de maestros y de profesores universitarios, se logró que la especialización de los maestros se incorporara a los estudios universitarios de forma rigurosa.
A mí, en tanto que maestro y profesor universitario, se me pone la carne de gallina con sólo pensar que pueden resucitarse los cursos de especialización que se hacían en la década de los años sesenta del siglo pasado, convocados por las delegaciones provinciales del Ministerio de Educación, impartidos por un profesorado nada experto y algunos de ellos realizados a distancia en los meses de vacaciones estivales. Si esa resurrección se produce hoy en día, los resultados serían mucho más negativos, debido a la probable importancia que en el diseño y en el desarrollo de los mismos tendrían los partidos políticos y los sindicatos.
Si la rigurosidad en la formación de los maestros no tuviera repercusiones en la calidad de las escuelas y en la educación de unas criaturas que no tienen ninguna culpa de los disparates que se le puedan ocurrir a ciertos responsables de la política educativa, el tema a que se refiere este artículo no tendría ninguna trascendencia. Sin embargo, todo el mundo sabe que existe una importante correlación entre la excelencia de esa formación y la calidad de la educación en las aulas.
Afortunadamente, todavía estamos a tiempo de evitar la extraordinaria bajada de la calidad de la educación en los colegios, que supondría la eliminación de las especialidades en las convocatorias de los concursos públicos para la selección de los maestros y la no exigencia de la realización de un máster universitario, adecuado a las competencias específicas de cada especialidad, para poder presentarse a dichos concursos.
Otro problema bien distinto es si deben mantenerse las siete especialidades vigentes, si se deben reducir, o incluso si no sería más correcto refundir algunas de ellas y crear alguna nueva a tenor de las nuevas demandas del siglo XXI.







Que?? sinceramente no entendi la noticia