Ene 31
He pasado un rato divertido leyendo el «Romance del inspector» que ha escrito Toni Solano.
Comienza así:
Estábase el profesor
asentadito en la clase,
sus deberes ordenando,
sin que nadie pertubase.
Había ya apaciguado
a aquella rebelde Vane,
al maleducado Juan
y a su vïolenta madre.
Preparadas ya las Acis
y otros asuntos de base,
aguantaba más de un mes
sin poner un solo parte.






