El Libro Blanco del Software Libre critica la división de los Linux autonómicos como podemos leer en El País. Hace algún tiempo critiqué yo lo mismo en este artículo.
Alberto Abella, coordinador del segundo Libro Blanco del Software Libre escribe:
Si en Extremadura tienen sus Linex, Andalucía su Guadalinex, y la Comunidad Valenciana, su Lliurex, Euskadi el onomatopéyico Ehux; en Madrid se llama MaX; en Cataluña, Catix; en Zaragoza, Augustus y en Castilla-La Mancha, cómo no, se llama Molinux…
"Por desgracia, lo que comenzó como una iniciativa coordinada se ha disgregado y básicamente cada comunidad autónoma, ayuntamiento, universidad… va por libre".






