Artículo firmado por Antonio Béjar profesor y orientador educativo aparecido en la sección de opinión de hoydigit@l.:

ESCUCHAMOS frecuentemente que en televisión brillan por su ausencia programas sobre temas de educación. A veces nos sorprende alguna cadena con un programa aislado, a un horario poco adecuado y generalmente sin haberlo anunciado previamente. Todo lo contrario que suele ocurrir cuando se trata de series o concursos. Entonces nos bombardean y se nos meten hasta en la sopa. Pues bien, hace unos días, en La Dos de Televisión Española, nos ofrecieron un programa con la pretensión de analizar la situación de la educación en nuestro país. Y pretendieron hacerlo en una hora. Casi nada.

Para ello tomaron como base el último informe PISA, en el que se expone un estudio sobre cuarenta países y en el que el nuestro ocupa el lugar número veintiséis. Estamos mal clasificados.

Dice el citado informe que en nuestro país el 38% de los alumnos de 15 años han repetido curso al menos una vez. También nos ofrece otro dato interesante: invertimos en educación el 4,5 % del PIB frente al 5,2 de la media de los países europeos. Somos los que menos invertimos en Europa, salvo Eslovaquia y Grecia. Dinamarca, Suecia e incluso Portugal dedican más del 6% de su PIB. Pero no crean que la inversión económica va directamente relacionada con la calidad de la educación. Ni mucho menos. Países con menor inversión que el nuestro nos superan sobremanera en la clasificación y otros con inversión muy superior, caso de EE.UU., ocupan puestos inferiores.

En el programa a que me refiero, de una hora de duración, se tocaron muchos asuntos referentes a la situación de la educación en España. Los políticos participantes, de uno y otro partido mayoritario, intentaron, como siempre, defender a ultranza sus posturas. Todos decían estar de acuerdo sobre la necesidad de un Pacto por la Educación, pero la verdad es que lo primero que han hecho unos y otros, en cuanto han ganado las elecciones, ha sido intentar reformar el sistema educativo y además con una celeridad digna de mejor causa. Pasó con la Logse y ahora con la Loce. También mostraron dichos políticos su fijación sobre el tema de la asignatura de religión. Como si ese fuera el principal problema que tenemos en estos momentos en el terreno educativo.

Los representantes del profesorado por otra parte dejaron ‘perlas’ tan importantes como estas: existe una verdadera fractura entre escuela y familia; el clima escolar empeora día a día o la cultura del esfuerzo está totalmente devaluada. Ante estas ideas los políticos miraron para otra parte. Como casi siempre. Sin temor a equivocarme, creo que cada uno de estos puntos merecería cuanto menos un programa. Pero sigamos.

El profesor Rodríguez Adrados, cuya opinión siempre merece tenerse en cuenta, dijo en su intervención cosas como esta: «generalizar la enseñanza me parece muy bien, pero llegados a cierta edad el que no quiera estudiar debe dedicarse a otra cosa». Casi nada. También resaltó la conveniencia de eliminar tantas optativas y dedicar más tiempo a las materias fundamentales.

El profesor y filósofo José A. Marina afirmó por su parte que el principal problema de la educación española está en la Enseñanza Secundaria. Para este nivel educativo se han propuesto dos objetivos que son totalmente contradictorios: uno, conseguir la integración social de los alumnos y dos, dar una enseñanza de calidad. Conjugarlos con las leyes educativas que tenemos es imposible,añadió.

Volviendo al informe PISA, se dice también en él que Finlandia ocupa el primer lugar en cuanto a calidad en educación. En este país la enseñanza obligatoria es desde los 7 a los 16 años. Según profesores de esa nacionalidad que trabajan en España, el éxito se debe principalmente a la gran valoración que la sociedad tiene del profesorado -muchos alumnos quieren ser profesores- y a las pocas leyes con que se rige el sistema, pero eso sí, todas de obligado cumplimiento. Deberíamos tomar nota. Un profesor de la escuela finlandesa de Fuengirola puso el siguiente ejemplo: si un alumno molesta a un compañero o a un profesor, la primera vez se llama al padre inmediatamente y a la segunda, si se produce, incluso puede ser expulsado del centro, si bien señaló que el número de expulsados es prácticamente inexistente. Hay una disciplina, compartida plenamente con las familias. ¿Nos suena esto a algo? ¿Tiene algo que ver esta situación con lo que sucede en nuestros centros, especialmente los de enseñanza secundaria? Pensemos Posiblemente para mejorar nuestro sistema educativo, entre otras acciones, sería necesario aumentar la aportación económica hasta acercarnos a la media europea. Intentar mejorar la gestión de nuestros centros educativos poniendo al frente de ellos a profesionales de la educación que tengan vocación de dirección y preparación para realizar sus proyectos educativos junto a sus equipos directivos. Además, otra tarea fundamental sería conseguir movilizar a toda la sociedad para hacer realidad estas mejoras. Evidentemente, todo un reto. Pero siendo todo esto muy importante para la mejora de la educación en nuestro país, quisiera terminar haciendo referencia a un término que por manoseado empieza a resultar antipático: la motivación. Todo el mundo habla de motivación. Pero cada vez se habla menos de voluntad y esfuerzo. Nos quieren vender que la educación tiene que ser algo divertido. Y no es así. Debe ser ante todo un proceso en el cual la voluntad tiene jugar un papel fundamental. Y eso de divertido tiene más bien poco. Si nuestros hijos-alumnos olvidaran al menos un poquito la expresión «no me apetece» y la sustituyeran por «debo hacerlo» la mejora en todos los órdenes sería notable. En definitiva, el reto más importante que tenemos en estos momentos los educadores y las familias es convencer a nuestros alumnos-hijos y a los legisladores de turno que sin voluntad poco podemos hacer en el terreno educativo. Para divertirnos ya tenemos bastantes ocasiones. Si queremos mejorar nuestra clasificación tienen que cambiar muchas cosas en la educación de nuestro país. Algunas de las citadas en este artículo podrían estar entre ellas".