Hace poco publiqué un artículo titulado Menores e Internet acerca de la conveniencia de educar a nuestros alumnos e hijos en el uso responsable de Internet y hoy leo al respecto en el blog de Enrique Dans un extraordinario artículo titulado Internet y los niños que os recomiendo.
En él hace referencia a otro artículo sobre el tema titulado La culpa es de los padres en el que su autor dice que es obligación de las familias enseñar a sus hijos a esquivar el peligro. creo que es función de las familias y de los profesores, hay padres que no tienen ni idea del tema por lo que dificilmente podrán educar a sus hijos al respecto. La solución desde luego pasa por educarlos nunca por privarles de Internet .
Cómo bien dice en este último artículo:
" El riesgo del que hablamos existe también (multiplicado por mil, y complicado por autobuses y pasos de cebra) en la calle, pero no prohibimos salir a nuestros hijos. Les enseñamos a cruzar calles, a respetar semáforos, a tener cuidado con los autobuses, a no aceptar caramelos de extraños. Protegemos a nuestros niños, sí, escudándolos del mal, pero también les educamos para que puedan protegerse solos, para que tengan capacidad de defensa cuando nosotros no estamos. Lo hacemos llevándoles de la mano.
Y eso mismo tenemos que hacer en la Red. A estas alturas del siglo negar a los niños el acceso a la Red es para su futuro como no enseñarles a leer: una catástrofe. Quien no sepa manejar la Red con soltura no tendrá en 10 años mucha vida laboral, y probablemente tenga una vida personal limitada. Cualquiera sea el camino profesional que vaya a escoger la siguiente generación, el manejo de ordenadores y el orientarse en la Red formará parte del bagaje mínimo del trabajador futuro. Siendo esto así, privar a nuestros descendientes de esta educación es irresponsable".
Si conocéis direcciones que nos ayuden al respecto os agradezco que las pongáis en los comentarios.







correcxto la ciencia en su desarrollo permanente, tiene
esos riuesgos nuestros hijos deber saber como
conducirse y manejarlos siempre en provecho y bienestar
propio, asi como conocer sus riesgos.