Polan Lacki ingeniero agrónomo que ha trabajado durante 23 años para la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO-ONU escribe este interesante artículo titulado El fracaso de una educación, rural y urbana, que ofrece "el circo antes del pan" en la Revista Iberoamericana de Educación.
¿Cómo di con él? me metí en el sa.bro.sus de Anibal donde descubrí un nuevo blog "Cómo ser profesor y no morir en el intento" (Andanzas, aventuras y desventuras de un profesor de secundaria en Sevilla) donde se hacía eco del mismo.
Creo que de vez en cuando hemos de decir los vericuetos por los que nos enteramos de cosas interesantes como esta.
No me resisto a reproducir el comentario realizado por el autor del blog acerca de nuestro sistema educativo:
Ya que no he escrito yo la entrada principal, utilizo este apartado para comentar el por qué lo he publicado.
Soy profesor de Geografía e Historia, es decir soy de los que enseñan la altura de las Montañas Rocosas, las Pirámides de Egipto y la Emperatriz de Bizancio. Sin embargo, como es de suponer, comulgo en gran parte con lo que se dice en este artículo de Polan Lacki. ¿Me estoy tirando piedras a mi tejado?, pues sí. Creo que la enseñanza secundaria obligatoria está demasiado academizada.
Expliquemoslo.
Algo que es obligatorio no puede tener una finalidad académica, pues el aprendizaje académico es selectivo y "elitista" (no me refiero en el contexto social ¡ojo!). Pretender que toda la población en edad de estudiar va a tener los mismos intereses, capacidades y valores es una utopía estúpida.
Pretender que esta multiplicidad sea atendida por un sólo docente es igual de estúpido y utópico. ¿Es que no puede haber una educación obligatoria y no tener que ser meramente académica, como es la actual?.
¿Qué es lo obligatorio? Educarse para la vida adulta o prepararse para el progreso académico. Es absurdo insistir en los contenidos académicos y luego hacer excepciones contínuas por medio de adaptaciones o diversificaciones a aquel alumnado que no alcance los conocimientos (académicos) del resto del grupo.
Sigo tirando piedras a mi propio tejado.
Cuando terminé mi carrera, apenas había plazas en la enseñanza de bachillerato. Gracias a la reforma de la LOGSE y la ampliación de los estudios obligatorios a los 16 años, se crearon multitud de centros nuevos y se ocasionó una gran demanda de profesorado, por lo cual pude obtener mi plaza de profesor. Sin embargo, hoy creo más en mis facultades de enseñar, es decir, de ser profesor, que de ser licenciado en Geografía e Historia; me explico. Al día de hoy, estoy aprendiendo y estoy más interesado en estrategias de enseñanza que me sirván para transmitir conocimientos, por lo general menos académicos y más prácticos, aunque me encuentro con la losa de los contenidos curriculares recogida en la normativa, las programaciones academicistas y los libros de texto.
Ahora, pues, no temo a la verdadera reforma que debería ocurrir en la enseñanza y es que los contenidos tradicionales y académicos quedaran reducidos en beneficio de otros contenidos que prepararan para el futuro mundo laboral, tando si es de baja cualificación, de media o alta.
Debería haber más oferta, más autonomía en los centros y desde más temprano, al empezar la secundaria. No podemos aceptar el fracaso del alumnado desde primero de ESO (12 años). Desde esa edad, ya se ven casos de una apatía por el estudio absoluta; una verdadera objección estudiantil hacia lo académico y por ende hacia las instituciones que lo representan: el profesorado y el instituto.
Por qué no dejar que el alumnado se forme en lo que quiera desde estas edades. ¿A qué le tiene miedo el gobierno de turno?(cualquiera y de cualquier color). ¿Miedo al gasto presupuestario? Más se gasta en políticas reeducativas y en costos sociales por el fracaso escolar. ¿Miedo a que las jerarquías académicas se echen encima?. ¿No sobran universitarios? O es que no es un fracaso también encontrar a los licenciados universitarios de ciertas carreras trabajando en oficios que no requerían tan alta, cara y especializada formación, incluso de barrenderos. !Qué despilfarro de energía y dinero¡
¿Miedo a lo que diga la sociedad? Pero si la sociedad ya se ha dado cuenta del fracaso de estas enseñanzas.
Por todo ello concluyo, que hay que dar un paso más en la reforma de la enseñanza y crear más diversificación en la oferta educativa y que ésta sea menos académica.
¿Quién debe impatirla? Yo, desde luego no voy a dar la solución, pero preferiría ver a adolescentes más felices que a tanto fracasado escolar o a un alumnado titulado con niveles de conocimiento bajísimos, que han enmascarado con el título su baja formación académica que, por otro lado, no va a emplear apenas cuando se forme de verdad para la vida profesional.
Señores diputados ¿se quieren enterar de una vez por donde van los tiros? dejen de discutir acerca de religión si/religión no, educación para la cuidadanía si/idem no , los problemas son otros y las soluciones también. No sean tan torpes y escuchen de una vez a gente como este inteligente profesor que gratuitamente les hace el diagnóstico y propone soluciones.
Paso a enlazar este nuevo blog que promete un montón.







