Vivimos en la aldea global y cómo puede comprobarse leyendo este artículo publicado en el diario chileno "El Morrocotudo profesores de ambos lados del charco compartimos los mismos temores acerca del uso de las Tecnología Digital en el aula. Probablemente allí ocurra igual que aquí, los responsables de la educación a nivel político no escuchan a los profesores que estamos a pie de aula y en su lugar encargan costosos informes a gente que hace años desertó de la tiza o quizás nunca llegó a ejercer.>
Nuevas tecnologías llegaron para quedarse, pero una parte importante de la ciudadanía, aún no percibe los beneficios que puede aportarnos su correcta utilización. Hoy en día es común escuchar que las nuevas generaciones poseen una aptitud natural para asimilar el uso de las nuevas tecnologías, lo cual es muy cierto, pero si no existe una política adecuada para orientar el uso que le dan a esta herramienta, nos encontraremos cada vez más con jóvenes que seguramente serán campeones del “chateo” y los juegos en línea, pero a la hora de realizar una investigación seria en Internet y redactar un buen documento de trabajo, aparecerán las falencias, y deberán recurrir a sitios donde se puede fácilmente "copiar y pegar". Basta entrar en cualquier blog, foro o lugar de intercambio en línea, para notar la creciente deformación del lenguaje que se está produciendo entre la gente jóven. Por supuesto, esto es solamente “la punta del iceberg” que nos indica la falta de orientación general y conducción en el buen uso de esta tecnología.
Si la juventud dedicara, al menos, la mitad del tiempo que ocupa en “chatear” y jugar en línea, para profundizar sus conocimientos y perfeccionar sus habilidades en el uso de programas o técnicas, que les pueda proporcionar beneficios extra escolares, seguramente se produciría un efecto multiplicador a nivel colectivo.
No basta con ampliar la conectividad, masificando el acceso a Internet, no basta con facilitar la adquisición de computadores, sino que al mismo tiempo, hay que preocuparse del buen uso y provecho que debiera obtenerse con estas herramientas para que se traduzca en beneficios reales a la comunidad. En pocas palabras, además de cantidad, también se requiere calidad. Leer completo






