Javier Martinez Aldanondo es el autor de algunos de mis artículos favoritos acerca de las Tic y la enseñanza.
Javier es vasco y trabaja en Chile como Gerente de Desarrollo de Proyectos de GEC (empresa del grupo UOC y de Catenaria).
En mi blog he citado muchos de sus magníficos artículos cuya lectura recomiendo.
Periodicamente recibo por email su boletín de novedades. En el de este mes Javier escribe un editorial titulado LA IN-DIGESTIÓN DEL CONOCIMIENTO que una vez más me ha encantado y me ha hecho cavilar…. Paso a reproducirlo:
No hay, hoy en día, directivo que se precie que no incluya en su discurso el término conocimiento y sus derivados sociedad o gestión del conocimiento. Sin embargo, muy pocos entienden de qué están hablando.
El conocimiento no es lo que creemos que es. Google no es una fuente de conocimiento, como tampoco lo es un powerpoint sobre técnicas de venta, una base de datos, un libro de liderazgo o esta columna. El conocimiento no es un objeto ni un contenido. Podemos hablar de gigas de información, de miles de páginas de información, de cientos de webs con información pero no podemos hablar en los mismos términos del conocimiento. Tampoco un curso entrega conocimiento.
El conocimiento es aquello que nos permite tomar decisiones y por tanto actuar. Si permite actuar, entonces se adquiere en el hacer, con la práctica y se demuestra en la acción y no hablando de ello. El aprendizaje NO es una ciencia que se pueda medir, no es exacto. Evaluamos el conocimiento de una persona a partir de su desempeño y no de lo que dice saber (examen) ¿Cómo determino si yo tengo más conocimiento que otra persona sobre cómo cocinar una paella o gestionar un proyecto de e-learning?
El conocimiento es inconsciente, intangible e invisible (está en las cabezas de las personas y no puede ser externo a ellas) y lo construye cada individuo a través de su experiencia cotidiana. Yo puedo leer libros sobre Maradona o Michel Jordan y ver cientos de videos con sus mejores jugadas y eso no me permite disponer del conocimiento que ellos tenían para jugar a fútbol o basket. Por esa razón, el conocimiento es difícil de gestionar e imposible de explicitar y transferir.
Todos tenemos conocimiento para andar, hablar, leer o comer aunque no necesitamos pensar para ejecutar esas actividades. ¿Obvio verdad? Cuando teníamos 1 año, no lo era tanto, lo que ocurre es que hemos olvidado cómo lo aprendimos y lo hemos automatizado. Para construir conocimiento, hay que aprender, es decir, hay que acumular experiencia reutilizable en el futuro y para ello se necesita tiempo, motivación y, sobre todo, mucha práctica. Si hablamos de conocimiento, no se trata de saber, se trata de hacer.
El colegio y la universidad nos han convencido de que aprender consiste en escuchar y repetir (Sé cómo se hace pero no se hacerlo) en lugar de practicar y equivocarse (Sé hacerlo pero me cuesta explicar cómo lo hago). El inconsciente es el que guía nuestras acciones pero solo aprende de una manera: por experiencia repetida. Contar las cosas a los alumnos en un aula es perder el tiempo, no nos escuchan y además estamos hablando al yo equivocado. Maradona me puede contar mil veces cómo le hizo su gol a Inglaterra pero nada de eso servirá para que yo lo pueda hacer.
En realidad, los directivos hablan de Información y su confusión tiene una importancia decisiva. Cada vez tenemos más información, estamos sometidos a una verdadera sobredosis diaria desde múltiples fuentes. Pero al mismo tiempo vivimos con la angustia permanente de que el conocimiento que tenemos no es suficiente.
Es urgente desterrar la gravísima falacia de creer que recopilar, distribuir y acumular información (Internet es una fuente inagotable) equivale a generar conocimiento que además se sabrá usar apropiada y eficientemente. Aprenderse de memoria un diccionario no significa aprender un idioma.







Me ha gustado la mega-cita. Hace pensar y es útil.
elucubraciones veraniegas…
A través de Docencia.es, llego a La in-digestión del conocimiento, en Aulablog21. El post en cuestión es, prácticamente, una larga transcripción de un artículo de Javier Martínez Aldanondo, especialista en esa cosa que se ha dado en llamar, de…
Genial!! perfecto!!.
Me quedo especialmente con el fragmento para incluir en mis cursos, citando el autor naturalmente
«El conocimiento es aquello que nos permite tomar decisiones y por tanto actuar. Si permite actuar, entonces se adquiere en el hacer, con la práctica y se demuestra en la acción y no hablando de ello. El aprendizaje NO es una ciencia que se pueda medir, no es exacto. Evaluamos el conocimiento de una persona a partir de su desempeño y no de lo que dice saber (examen)»
Muchas grácias Paco por difundir este artículo
Un abrazo
Karme
Bastante cierto, el proceso de aprendizaje y por tanto de adquirir conocimiento es la clave. En cuanto a que es imposible de hacer explítico y transmitir no estoy de acuerdo, en gestión del conocimiento siempre se habla de conocimiento implícito o tácito y más o menos se puede transferir.
De alguna forma nos han trasmitido cómo leer o como andar y no sólo a través de un soporte explícito o papel, sino por un conjunto de expereiencias que nos han transmitido, a eso le hemos aplicado lo nuesto y lo hemos modificado y si tuviéramos que enseñarlo lo haríamos un poco distinto, esa es la espiral del conocimiento.
Coincido en el interés de los artículos de este autor, he leído casi todos sobre e-learning y tiene una visión crítica pero bastante real.
Cuanta razón tiene, el conocimiento es una construcción, no es un ‘paquete’ que se pueda pasar de una persona a otra, lo que hay en lo libros o en Internet sólo son datos que se convierten en conociminto cuando el dato interactúa en la red neuronal de la persona que lo asimila y acomoda su nuevo pensar según la nueva estructura (esté equivocada o no). Conocer es construír, conocer es crecer, conocer es interpretar a través de la interacción de lo nuevo con lo existente.
Se dice que estamos enla sociedad del conocimiento, pero a la vez, a la par que aumenta el conocimiento aumenta también la ignorancia, son indisolubles. Os recomiendo el libro de Edgar Morin titulado «Introducción al Pensamiento Complejo» y si os atreveis con algo más especo (y lo encontrais por que esta descatalogado) otro que se llama «Ciencia con conciencia». Comprendereis qué es y como funciona la complejidad; vereis que la vida y la muerte no con contrarios, que estamos vivos por que morimos y cunado dejamos de morir dejamos de vivir, eso es la complejidad.
Senor: muchisimas gracias por su artículo, me cae como anillo al dedo. Estoy en el segundo ano de una formación profesional aqui en Alemania y estoy haciendo una practica en una empresa que comercializa con artículos de ferreteria y por razones del idioma (espanol) me enviaron sola a una feria de ferreteros, para tratar de captar clientes. (me falta muchos anos de experiencia y algunos conocimientos técnicos) tengo una sana ambición de superarme a mi misma, una fuerte motivación que me obliga a levantarme cada día y tomar mi mida en las manos.Sin embargo hubo un momento en esa feria en la que senti estar en el lugar equivocado y miré a todos los que estaban allí y pense que tienen ellos que yo no tenga? como superarlo? son preguntas abiertas lo único es que en esos tres días de soledad y de recurir a mi fortaleza interior he aprendido más que los dos anos en la escuela de negocios, luego encuentro su artículo y pienso que no estoy tan mal encaminada y que lo que necesito es la sabiduria del tiempo. Gracias