Javier Candeira Zugaza, periodista tecnológico, ensayista y editor de Barrapunto publica un interesante y provocador artículo en Consumer titulado La tierra de los mil Linux en el que realiza una reflexión sobre la difusión de los sistemas operativos abiertos y libres por parte de las instituciones autonómicas españolas.
Hace afirmaciones tan provocadoras y sugerentes como:
-Para las administraciones autonómicas, tener su propia distribución de Linux se ha convertido en una obligación tan acuciante como tener su propio sitio web o una dirección de correo electrónico que no sea de hotmail.
– ¿De verdad son necesarias, por poner sólo un ejemplo, dos distribuciones distintas, una para Castilla-La Mancha (MoLinux) y otra para Madrid (Max)?
– Es necesario aprovechar esta facilidad para que haya ya no una distribución por Comunidad Autónoma, sino una por instituto, y confeccionada por los propios alumnos, que para algo se creó el Bachillerato Tecnológico.
– Que cada Comunidad Autónoma tenga su propio sistema operativo basado en Linux no es un problema. El problema es que sus gobernantes se crean que con publicarlo y olvidarse de él ya han hecho bastante.