¿Logrará el PSOE empeorar nuestra maltrecha Universidad Pública como ya hicieron en su día con los Institutos de Educación Secundaria?. Seguro que las universidades privadas que es donde van los hijos de muchos de los ilustres políticos que reforman la pública se empiezan a frotar las manos.
Además de «talante» hace falta «talento» el cual brilla por su ausencia.
Parece ser que hay rectores que no están por la labor como se desprende de la lectura de este artículo Los rectores rechazan un primer curso común a varias carreras que paso a reproducir en el blog.
Los ocho rectores de las universidades públicas catalanas remitieron el pasado 2 de octubre una carta a la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, en la que, además de mostrar su disconformidad con la propuesta de que la totalidad de las nuevas carreras duren cuatro años, destacan que no está justificado «la implantación de un primer curso común en cada rama de conocimiento». Los rectores sostienen que ello puede llegar a ser interpretado «como un paso atrás».
Los dirigentes de las universidades catalanas creen que la idea de que los primeros 60 créditos (el equivalente a un año académico) de cada una de las cinco grandes áreas en las que se engloba la oferta de estudios (Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas e Ingeniería y Arquitectura) sean idénticos conlleva un cúmulo de inconvenientes.
La opción del Ministerio de Educación «coarta claramente la libertad de organización de la oferta por parte de las universidades», «dificulta extraordinariamente la combinación de la formación teórica y práctica» y «no parece ser la mejor estrategia para motivar a los estudiantes que han elegido determinada titulación», se señala.
La misiva insiste, en la línea de lo manifestado por los rectores en la reunión del Consejo de Coordinación Universitaria que el 19 de septiembre se celebró en Zaragoza, que la propuesta de que sea preciso completar 240 créditos para obtener el título de grado (cuatro años), que vendrá a sustituir a los títulos de diplomado o licenciado, es «una opción que claramente limita la movilidad» del alumnado. Además, encarecerá notablemente los costes en personal e infraestructuras de las universidades, puesto que las diplomaturas, que hoy tienen una duración teórica de tres años, se prolongarán un año.
Todo ello situará a los estudiantes españoles «en desventaja en relación a los de otros sistemas» europeos, la mayoría, que han optado por las carreras de tres años, puesto que hacer compatible el salto de un sistema a otro no será una tarea fácil. La misiva ha sido acogida con interés por parte de la ministra, que se reunirá «en los próximos días» con los rectores catalanes, según avanzó ayer Antoni Giró, rector de la Politècnica (UPC).







Los de arriba no necesariamente se llevarán a sus retoños a la privada en principio: el truco está en la enseñanza complementaria, que según estudios ya antiguos, es el sector emergente en cuanto a pujanza económica. Los niños de papá tendrán el título en los mismos cuatro años que los demás.
Si son espabilados, irán aprovechando la relajación de los planes de estudios para ir sumando un par de idiomas y algún que otro cursete específico de alguna cuestión nueva que no haya manera de incorporar a las asignaturas, por lo apretado de los programas. Si son torpes con narices, los idiomas y las especialidades las irán adquiriendo después, para eso papá los puede tener indefinidamente en casa y a ellos no les da complejo de vivir a costa de papá.
Solamente con dinero y paciencia no se puede hacer un doctorado en Oxbridge o la Yvy League, pero sí muchos masters y especialidades en centros de medio pelo, bastante razonables, de aquí y de fuera, donde les contarán lo que no les cuentan en las facultades, y además dirigido específicamente al sector económico donde vayan a trabajar. Harán prácticas, oficiales o no, donde les convenga. Para eso papá tiene amigos.
Dado como está el panorama, a lo mejor no es una locura un año preparatorio en el área de estudio… pero ese año se llama tercero de Bachillerato.