Estudiar, ¿para que? es el acertado título de un un artículo de Manuel Castells publicado en La Vanguardia del que se hacen eco en sus blogs Cristóbal Cobo y Fernando Santamaria.
Es necesario que personas de la valía de Castell nos abran los ojos y mantengo que son verdades como puños las siguientes reflexiones.
- Somos cuatro gatos los que usamos la Tecnología Digital en el aula, la mayoría de los profesores la usan para su provecho pero no para el de sus alumnos. Todo ello con el agravante de que tenemos escasos apoyos y estímulos de nuestros superiores.
- Gran parte de fracaso escolar es debido a que estamos aburriendo soberanamente a los alumnos contándoles año tras año las mismas batallitas, las clases son un coñazo y os propongo comprobar si somos capaces de aguantar estar sentados seis horas en un aula cualquiera de nuestro centro.
En la Universidad cada vez es mayor el absentismo, en secundaria también aunque no tanto por haber muchísimo más control.
Entiendo que lo anterior es provocador, esa es mi intención y habrá honrosas excepciones entre las que no me incluyo, hemos de reconocer que tenemos aburridos a los chavales, en pleno siglo XXI seguimos usando métodos de la Edad Media y desaprovechamos la enorme riqueza que los medios tecnológicos ponen a nuestro alcance.
Castell expresa algunas de mis afirmaciones acertadamente y hace un inteligente análisis de todos aquellos factores que a su entender inciden en el fracaso escolar.
…..
Y en ese mundo de libertad, interviene el factor en mi opinión decisivo del abandono escolar: el desfase cultural y tecnológico entre los jóvenes de hoy y un sistema escolar que no ha evolucionado con la sociedad y con el entorno digital. Jóvenes que acceden a toda la información por internet, que construyen sus redes autónomas en torno a los móviles, que chatean y navegan, que se forman jugando y se informan comunicando, simplemente no soportan la disciplina arbitraria de unas clases anticuadas con enseñantes desbordados a quienes nadie les prepara para la nueva pedagogía. Y no es que sean reacios a internet. El estudio de la UOC sobre las escuelas de Catalunya muestra un alto nivel de uso de internet por parte de los enseñantes. Ensu casa. Pero en la escuela, aunque hay conexión a internet en todas, no está integrado en el currículo ni en la organización de la enseñanza. La idea de que una joven de hoy se cargue una mochila de libros de texto aburridos definidos por burócratas ministeriales y se encierre en un aula a soportar un discurso irrelevante en su perspectiva y que todo esto lo aguante en nombre del futuro es simplemente absurda.Y eso que los datos demuestran que cuanta más educación mejor trabajo se consigue y más dinero se gana. Pero eso es a largo plazo. A corto plazo abundan los empleos subcualificados y subpagados en una economía como la nuestra de baja productividad y escaso conocimiento, en una inversión del pelotazo y en un mercado especulativo basado en el turismo y la construcción.
De modo que el desfase entre los jóvenes y la escuela se mezcla con la adecuación de una cultura de la urgencia y de la autonomía a un mercado de trabajo en el que abundan las tareas de bajo nivel. Se genera una espiral en la que los jóvenes se dan cuenta de su error demasiado tarde y el país se convierte en una economía de servicios dependiente de vender a otros nuestra calidad de vida y, en ese comercio, destruirla.
Leer artículo de Manuel Castell completo
Sería importante que los responsables de elaborar los programas electorales de los partidos políticos se asesoraran por personas como Castell. Las propuestas de cara a las elecciones para mejorar la educación de los dos principales partidos españoles que he leído hasta la fecha me han parecido decepcionantes,nadie quiere coger el toro por los cuernos y únicamente se formulan propuestas simplistas que no atacan los problemas de fondo.







Aupa Pako,
veo sigues preocupado por los mismos temas. O mejor dicho los mismos temas te preocupan. Cuando vengas otra vez por aqui te explicare que el euskera da pie a diferenciar los dos matices de esas dos frases. En castellano supongo que tambien se podra hacer pero no se me ocurre en este momento como.
La verdad es que el tema es serio. Estudiar, ¿para que?. Es lo que nos preguntan los jovenes hoy. Nos preguntan los alumnos nuestros y nuestros hijos en casa.
No conozco mucho, la verdad casi nada, la realidad de la educacion en España. De mi entorno conozco tambien poco. Trabajo con gente adulta y la problematica va por otros lares.
Pero creo, lo digo desde mi ignorancia, los jovenes tienen razon. Estudiar, ¿para que?
Miremos el entorno. Miremos los valores que se nos predican. Miremos la gente que tiene exito. Los que son modelo «a imitar»
¿Quines aparecen en los medios de comunicacion? ¿En la television? Pon los adjetivos que quieras. Estaremos de acuerdo.
¿Quines son las personas que ganan dinero? Los que no pegan un palo al agua. Futbolistas, «artistas», personajillos de tres al cuarto, constructores de casas para millonarios, …
¿Quienes son nuestros mandamases? ¿Nuestros politicos? ¿Cual es su «nivel de escolaridad»? Puedes llegar a ser presidente de España sin conocer el ingles y terminar dando charlas en universidades de Estados Unidos y ganarte la pasta gansa. Todo eso sin dominio de idiomas.
Esos son, Pako, los valores que ven nuestros jovenes. Esos son los referentes a imitar.
Y lo que los profesores y educadores predicamos en clases que es? Sudor, sudor y sudor. Les decimos que tienen que trabajar y trabajar. Y claro.
No se puede comparar. Y surge la pregunta. Estudiar, ¿para que?
Lo tenemos muy jodio Pako.
Pero eso si, lo tengo claro, la culpa no es de los profesores y padres aunque a alquien le interese ponernos los unos contra los otros.
La culpa es del que permite que gente que no ha sudado ni una gota aparezca como elemento a imitar.
En fin Pako. Tranqui. Siempre que ha llovido a escampado.
Hasta otra.
No hace falta tener muchos estudios para salir todos los días en los medios dando «lecciones» u n buen ejemplo de ello es el Sr Pepiño Blanco, acabo de leer este artículo que viene estupendamente al tema
No estudie: hágase diputado
http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2008/01/22/0003_6500490.htm
[…] Eso dice Manuel Castells en un interesante artículo que encuentro a través de Aulablog21, en el que el autor muestra una gran preocupación por el abandono escolar que se produce en nuestro país en general, y en Cataluña en particular. Según él la clave están en: “el desfase cultural y tecnológico entre los jóvenes de hoy y un sistema escolar que no ha evolucionado con la sociedad y con el entorno digital. Jóvenes que acceden a toda la información por internet, que construyen sus redes autónomas en torno a los móviles, que chatean y navegan, que se forman jugando y se informan comunicando, simplemente no soportan la disciplina arbitraria de unas clases anticuadas con enseñantes desbordados a quienes nadie les prepara para la nueva pedagogía“. […]
Cuando se plantean estos temas, siempre me asalta la misma duda: ¿los pedagogos de hoy se divertían en clase cuando de niños iban a estudiar a la escuela? Yo no, y nadie pensaba entonces que, como no nos divertíamos, había que poner discos en clase, grabar las lecciones en casetes o estudiar las lecciones mientras bailábamos a lo «agarrao».
Ya sé que estoy exagerando, pero me parece que también se exagera con eso de que se aburren en clase, y que de ahí gran parte del problema del fracaso escolar.
Estoy más de acuerdo con las razones que plantea Txelis. Me parece que la falta de motivación no está causada tanto desde la escuela como desde fuera de ella y (aquí si discrepo con Txelis, creo) empezando desde el entorno familiar.
Un saludo,
Ricardo estoy de acuerdo contigo pero si me conoces sabes que tengo un estilo provocador.
En esta entrada quiero hacer hincapie en la necesidad de hacer las clases más atractivas, para ello el ordenador nos puede ser de gran ayuda.
Ya no están tan de moda las actividades tipo webquest pero es una metodologia maravillosa que no hemos de olvidar.
En general yo diria que en clase los alumnos demandan mas participacion, hacer trabajos colaborativos con o sin ordenador eso es lo de menos.
Debates, pequeñas investigaciones, peliculas, laboratorios etc.
Creo ademas que hay muchos profesores cuyas clases seguro que siguen estas pautas y son muy atractivas.
Yo siempre estoy insatisfecho conmigo mismo con la forma de dar mis clases pero eso es bueno aunque ello te de quebraderos de cabeza.
Lo que me da pena por ejemplo es que haya profesores de Geografia que no sepan que es Google Earth y cosas asi pero la culpa a lo mejor no es unicamente de ellos.
Aupa Txelis.
Aprender no tiene porque ser siempre divertido pero tampoco ha de ser siempre aburrido 🙂
Me gustaría, Paco, que, resumidamente, me dijeras cómo impartes tú un tema concreto, el que quieras.
Yo llevo muchos años dando clase; en mi Instituto están instalando ahora toda la infraestructura necesaria para poner ordenadores en las aulas, pero la inmensa mayoría de los profesores consideran que eso es tirar el dinero (como no es de los políticos, no les duele), y no piensan utilizarlos jamás. Las referencias que nos llegan de otros centros es que nadie los usa, que los rompen los alumnos al segundo día y que se pierde mucho tiempo y dinero en arreglarlos.
Pienso que si dispusiéramos de ejemplos de temas concretos, de comparaciones entre la metodología que utilizamos y la digital, posiblemente los profesores empezarían a cambiar.
De todas formas, el problema de la indisciplina en el aula, de la falta de educación, etc., no creo que se vaya a solucionar poniendo en el centro doscientos ordenadores. Y sin disciplina, no se puede trabajar.
Yo no pretendo dar lecciones a nadie mi tengo la fórmula mágica para que los alumnos se motiven.
Mi intención al escribir esta entrada es que nos replanteemos la forma de enseñar.
Yo por ejemplo doy clases a alumnos de apoyo de comportamiento malísimo en su clase ordinaria que trabajando con el ordenador parecen angelitos.
Los recursos que me ven pareciendo interesantes procuro ponerlos en el wiki de aula cuya dirección es http://auladiver.wikispaces.com
Lo que si recomiendo a todos los profesores es que procuren dedicar una hora a la semana a leer , es una de las razones del fracaso escolar los alumnos cada vez leen y redactan peor por falta de práctica y tienen un vocabulario muy pobre .por lo que muchos no entienden los que leen.
Yo desde el año 2000 aposté por las actividades colaborativas tipo webquest y sigo apostando por ellas.
Es una pena que muchos profesores ignoren las nuevas herramientas pero el cambio exige al menos una generación y hemos de conformarnos que poquito a poco la gente se vaya enganchando a usar las TIC en el aula.
La forma de implantar los ordenadores en el aula daría para un artículo más extenso y ya he dado mi opinión en muchas entradas de mi blog.
De todos modos si tienes clases muy numerosas con problemas de disciplina el impartir clases con ordenadores o sin ellos muchas veces resulta imposible, yo juego con la ventaja de tener grupos de alumnos reducidos.
En todas las clases hay tres o cuatro alumnos que son «objetores» que esperando a cumplir 16 años para irse y lo único que hacen es impedir el normal desarrollo de las clases, dichos alumnos se sabe de sobra quienes son cuando han terminado 2º de ESO y se les debería dar una alternativa atractiva, esperemos que el próximo curso empiecen a funcionar los programas de cualificación profesional para alumnos con 15 años o más y mejore el clima en las aulas de ESO.
Por supuesto, Paco, tu labor es provocarnos con tus posts y la nuestra es morder el anzuelo ;-).
Por si sirve de algo, diré que este cuatrimestre he impartido un curso de primero en la universidad, en un grupo al que acudían con regularidad casi cincuenta alumnos.
Los problemas de disciplina han sido grandes, al menos para lo que se espera de gente que estudia (?) en la universidad: impuntualidad para entrar al aula, contínuas conversaciones (y no siempre murmullos) durante la clase, salir del aula a mitad de la clase sin ninguna explicación, etc. LLevo enseñando en la universidad casi veinte años y jamás había tenido un grupo como éste; y me temo (nos tememos) que la cosa va a peor, y a marchas forzadas.
Confieso que seguramente parte de la culpa es mía (nuestra, ya que no he sido el único profesor que ha «padecido» a este grupo) al no atajar desde un principio estas actitudes de forma categórica. Tal vez sea la falta de costumbre que tenemos de bregar con este tipo de alumnos.
Pero, por otra parte, los profesores de la facultad nos vemos desarmados ante comportamientos como éstos. No sabemos hasta qué punto podemos tomar medidas y qué tipo de medidas nos están permitidas.
Esto va a peor y no veo qué podemos hacer entre todos para evitarlo.
Pensaba que en la Universidad la cosa estaría más tranquila pero por lo que dices no es así.
«De aquellos barros nos vienen estos lodos» si una persona está mal educada no va a cambiar por el hecho de ir a la Universidad.
Se impone un plan de ataque que comenzando en primaria sea capaz en una década de acabar con el fracaso escolar y con la indisciplina en las aulas y como dice J. A. Marina para ello hace falta la tribu entera y sobre todo que los docentes nos ilusionemos con lograr ese reto.
Amén.
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Hola Francisco, el provocador
(claro, con razón te gusta la nota de Castells)
jeje
Entiendo el contrapunto entre diversión/aburrimiento, y me parece acertadísima tu idea:
«Aprender no tiene porque ser siempre divertido pero tampoco ha de ser siempre aburrido»
De acuerdo. Aprender, para mí DEBE ser placentero, aunque tengas que encontrarle la vuelta a sentir placer de tener que esforzarte en aprender algo. Siempre se puede? No lo creo. Desventajas de la condición humana… 😉
Ahora, si me permites quotear a un comentador (mira que estoy enredando aun más la red con mis idas y vueltas…) replico aquí el comentario de Angel Cerviño en el blog de Fernando S:
[le propone a CAstells:] «Que repase la lista de contenidos más vistos en youtube o en cualquier otro portal de infoentretenimiento y que nos vuelva a loar las bonanzas de la red. Y ¿entre los libros aburrido de las aulas y las anticuadas bibliotecas se encuentra El Quijote y las obras de Shakespeare? ¿o es que los jóvenes se los descargan de la red para deleitarse? ¿o es que quizá no son necesarios y basta con un resumen colgado en el Rincón del Vago?»
Ni todas las escuelas son pretecnologicas (y por ende, aburridas) ni todos los jóvenes que usan tecnologias las aprovechan para aprender alegremente.
Si, si…ya sé: te gusta provocar
🙂
Saludos desde el sur del mundo
VeRa