En los edublogs se habla poco del tema. Parece ser que los profesores andaluces pueden recibir hasta 7000 Euros de premio por mejorar el rendimiento y rebajar el elevado porcentaje de fracaso escolar que en Andalucía se eleva al 37%, siete puntos por encima de la media española.
Fuente: Ideal de Jaén. Leer noticia.
Para el sindicato APIA «el complemento de los 7.000 euros anunciado por la Junta para los profesores que consigan reducir el fracaso escolar es un engaño, pues en realidad se paga por aprobar a más alumnos».
«Aprobando a destajo»
Artículo de Gonzalo Guijarro sobre la Orden de los 7000 €, publicado en el diario EL MUNDO
Pienso que hay que replantear los sistemas de evaluación pero no creo ético solucionar el problemas del fracaso escolar a golpe de cheque.







Si visitas este Blog, verás que ahí sí que tienen en cuenta este hecho.
http://elpizarrín.blogspot.com/
Me voy a extender sobre la cuestión.
Lo primero que me choca es un rechazo tan frontal a una programa que no es de obligado cumplimiento. La participación en el mismo es completamente voluntaria, tanto para el centro como para cada profesor dentro de los centros que se sumen al programa.
Pero lo que realmente me sorprenden son los argumentos en contra que oigo y leo.
En primer lugar se da por hecho que 7000 euros en cuatro años van a ser suficiente recompensa para que todos los que sigan el programa evalúen al alumnado al alza para conseguir el dinero.
Y los que defienden este planteamiento se presentan como los defensores de la integridad profesional del profesorado, rechazando un supuesto ataque a su dignidad como docentes, y profiriendo diatribas varias de la misma especie.
Otro argumento interesante es el de la imposibilidad de mejorar en nada la práctica docente del profesorado. He llegado a oir que cuando uno aprueba las oposiciones adquiere automáticamente un grado de compromiso tal que hace insuperable el esfuerzo cotidiano que realizamos; por lo que resulta ofensivo que nos planteemos cualquier posible cambio o mejora. Y todo ello a pesar de que en los dieciocho años de docencia que llevo he visto en multitud de situaciones a profesores discutiendo sobre qué podría hacerse para mejorar tal o cual aspecto de la organización del aula, de las actividades que realizamos, del curriculum, etc.
De verdad que tengo la impresión de que no me dedico a la misma profesión que otros docentes; y desde luego no a la misma que algunos portavoces de asociaciones de profesores como Gonzalo Guijarro, al que he tenido la oportunidad de leerle que todo esto ocurre “sin devolver a los docentes ni un ápice de la autoridad que se nos arrebató con la Logse“. Hace muchos años que padezco los perjuicios y ventajas de la Logse, que de todo hay, y jamás he sentido menoscabo alguno en mi autoridad, ni he sido objeto de la menor sustracción en mi trabajo.
La contundencia con la que descalifica la posibilidad de reducir el número de faltas a clase revela un absoluto desconocimiento de los mecanismos que la normativa pone a nuestro alcance a tal fin. Trabajar algunos años en una Jefatura de Estudios proporciona información de carácter práctico muy útil sobre este particular.
Aseverar que el profesorado “se verá abocado a aprobar injustamente para poder cobrar los 7000 eurillos” simplemente descalifica al que lo afirma y en mi opinión lo inhabilita para la reflexión sobre el mundo de la educación por falta de conocimiento de causa en lo que se refiere a los profesionales.
Y no me extiendo más. Pero no se puede estar siempre en silencio.
HOmbre, José Maria tiene bastante razón. Pero, además, es que , bien planteado , una prima económica no creo que tenga que ser negativa de entrada. No deja de ser una compensación a un trabajo bien hecho.
Soy el mismo de antes, me olvide de poner mi blog
Gracias
[…] culpa a estos últimos. Se ha optado por una solución “muy a la española”, se pagan 7000€ más a los docentes y que solucionen la papeleta ellos. Si no pueden solucionarla, ¡ya se tiene a quien […]