Es un placer leer todos los días la columna que en el diario extremeño HOY publica J. R. ALONSO DE LA TORRE escritor que ejerce actualmente el cargo de Director General de Promoción Cultural de la Junta de Extremadura.
El artículo de hoy se titula "El Bramaputra, el Titicaca y vellido Dolfos" y creo que acertadamente nos plantea la posibilidad de que con frecuencia nos centramos en minusvalorar lo que nuestros hijos/alumnos ignoran sin pararnos a valorar el montón de cosas que saben y las habilidades que tienen.
Yo cuando, pongamos por caso, un profesor de Geografía que desconoce las posibilidades educativas de Google Earth pretende que un niño repita el curso por no saber decir como un loro una serie de nombres de "x" o de "y" me entran ganas de llorar.
Cuando era un niño, me llevaron de excursión a un castillo próximo a Aldea del Cano. Ya adolescente, estuve un sábado en Bragança con el colegio, un domingo fuimos de visita a Madrid para conocer Prado del Rey, contemplar aviones en Barajas y ver la película Cabaret y pasé un fin de semana en Valladolid con el equipo de baloncesto que entrenaba. Ahí se acabaron mis excursiones colegiales. Ahora, todo es diferente. Estos días, dos buenas amigas recorren Europa acompañadas de 50 muchachos de 16 años. Desde el martes están en París. El sábado se van a Londres en el TGV, cruzando bajo el Canal de la Mancha. El domingo volverán a coger el tren de alta velocidad para viajar desde la capital inglesa hasta Bruselas. Después, visita a Brujas, dos días en Amsterdam y de vuelta a Extremadura con parada en Burdeos. Dentro de un par de semanas, otros colegas se van con 20 adolescentes a las islas Azores, donde convivirán con familias portuguesas. Lo mismo harán otros dos amigos en la Bretaña francesa con otra veintena de escolares. ¿Qué envidia de adolescencia! Cuando los mayores aseguran que los jóvenes de hoy saben mucho menos que los de antes, me asalta una duda: ¿Será verdad o será un pensamiento típico de la madurez resentida? Es cierto que nosotros conocíamos La Lora y La Bureba, el Bramaputra y el Titicaca, las hazañas de El Empecinado y la traición de Vellido Dolfos, conocimientos todos ellos que a los adolescentes de hoy les suenan a baratijas de erudito carroza. Pero a lo mejor resulta que nuestros hijos son sabios en conceptos y manejos que nosotros minusvaloramos porque los desconocemos. A lo mejor…







Exactamente lo mismo les estaba comentando a los alumnos y alumnas de 2º de bachillerato esta mañana. Estaban muy deprimidos porque todo el mundo les decía que nivel tan bajo tenían comparado con otros tiempos, que si la juventud de hoy en día no sabe nada de nada…
Y yo les comentaba que más hubiera querido yo conocer la diversidad de temas que ellos tocan, hacer las excursiones que hacen, tener acceso a la información que tienen; seguro que comparando nos ganan en extensión y en variedad, en conocimiento práctico, en experiencias,… Yo estoy convencida de ello.
¡¡¡Qué buenos chavales están ahora estudiando en nuestras aulas!!!
Daros cuenta que el ambiente deprimido que se vive en muchos claustros es malo, muy malo para ellos.
Así es Ana hemos de recuperar la pasión de enseñar y reconocer que podemos aprender mucho de ellos y con ellos.
El ambiente en muchos claustros como bien dices es deprimente.
Habría mucho que hablar pero en mi opinión uno de los mayores errores cometidos en los últimos años ha sido que los estudiantes cursen el primer ciclo de ESO en los institutos.
Pues yo no puedo estar de acuerdo.
Un viaje como el que comentas ¿es un ejemplo de turismo sostenible?
¿es esto un ejemplo de aplicaciones 2.0 en el aula?
http://personajesprimero.blogspot.com/
Me temo que el Alonso de la Torre que escribe en el HOY, no es el director de nada en la Junta. Si no me equivoco es su hermano, pero no él…
Es cierto he confundido al periodista con su hermano fisicamente se parecen un montón en la web de la Junta http://sia.juntaex.es/directorio/direc_en_final.asp?cod1=1&cod2=10&cod3=4
veo que su hermano se llama Francisco Javier Alonso de la Torre Núñez .
Gracias por sacarme de mi error.
Yo creo que los alumnos/as de hoy saben mucho más de nosotro en muchas cosas. Otra cosa es la importancia que le demos, o que la cultura oficial dé, a lo que saben.
Algunos de mis alumnos se saben muy bien las alineaciones de equipos de fútbol, que yo desconozco. Otros conocen perfectamente todos los Poquemom y a qué evoluciona cada uno de ellos. También existe un grupo que conoce a todos y cada uno de los luchadores del Pressing Catch. En cuanto a las chicas se centran más en los personajes de High School Music y sus nombres en la realidad. Luego hay uno que sabe mucho de caza. Otro más centrado en juegos de la Play…
Por otra parte, comparando con la educación que tenía en 6º de Primaria, y no considero que fuera mala, pienso que mis alumnos saben más, mejor y les exigimos más que entonces. (Será que mi colegio es muy bueno, o que el que tenía era muy malo)
Al final entre muchísmimas cosas, lo que falla es la percepción de la realidad social que tienen algunos profesores que se piensan que aún vivimos en los 70 u 80 años en que el ocio era principalmente los juegos en la calle, la lectura, la tele y la música. Años en los que aprender estaba ligado a escuchar a un «docto» en la materia o leer un libro lleno de letras. Años en los que el saber se reunía en enciclopedias de 12 tomos (o en un tomo únicamente).
Ahora nuestros niños/as juegan en la calle, con la Play, con la DS, no leen tantos libros, ven más películas, más tele, ven vídeos en internet, leen en internet, leen el Marca (también)… y aprenden sin necesidad, y a veces a pesar, de que tienen maestros.
Antonio R. Bartolomé representaba esta idea por medio de una metáfora. Imaginad que estamos en una isla desierta y nuestro mundo cambia. No podemos pretender tomarnos un cubata, no hay cubatas ya. Ni tocar la guitarra, o ir al cine, o preparar gambas con mayonesa. NO HAY NADA DE ESO, ESTAMOS EN UNA ISLA DESIERTA. Es decir, nuestra realiad social ha cambiado, falta que muchos de nosotros lo asumamos y no vivamos mentalmente en el pasado.
[…] Hace sólo unos días Francisco Muñoz de la Peña hacía referencia en su blog a un artículo publicado en el diario Hoy que incidía en estos mismos aspectos. educación […]