Gracias a un artículo publicado en El País titulado "la FP se sale del Instituto he conocido una brillante iniciativa del Gobierno Vasco, se trata de acordar con las empresas contratos que permitan trabajar una parte del día en el oficio que se está estudiando en las clases de FP.

El proyecto Ikasi eta Lan (que en castellano significa Trabajar y Estudiar) ha comenzado a experimentarse este curso en cuatro centros y se extenderá a todos el próximo.

Los alumnos de los ciclos de FP relacionados con la fabricación mecánica, el mantenimiento de equipos industriales y las instalaciones electrotécnicas en tres años (en lugar de los dos habituales), pero cobrando un salario y con un contrato indefinido a tiempo parcial suscrito por una empresa. Por la mañana se formarán en el centro educativo durante cuatro horas y por la tarde trabajarán otras cuatro en una industria, aprendiendo el oficio y aplicando directamente los conocimientos recibidos en clase.

Iniciativas de este calibre son por las que hace ya tiempo abogaba Javier Escajedo que en este artículo publicado en Diciembre de 2005 decía entre otras cosas:

La obligatoriedad escolar y su extensión temporal es a la vez una conquista social y una fuerte carga pública. El principal problema lo representan aquellos alumnos que teniendo derecho a recibir una enseñanza no la quieren recibir por diversas razones que podemos hallar en algunos adolescentes. Creo necesario retomar el papel formativo del mundo laboral convencional, entendiendo como laboral la contraprestación de un “trabajo” a cambio de un “salario”. Se deben retomar viejas prácticas laborales que habiliten un mercado de trabajo integrando factores de aprendizaje (aprendices de taller).

Es una pena que haya pocas personas tan lúcidas cómo  Javier en puestos bajo cuya responsabilidad esté la tarea de reformar la educación en España.