Me ha encantado una vez más un artículo de Miguel Ángel Santos Guerra titulado  Efectos secundarios

Me ha hecho pensar que el problemas principal de nuestro sistema educativo no es que haya tal o cual ley, el cáncer de la escuela radica en algunos de los puntos que plantea:

  • A fuerza de estar sentados uno tras otro ante el profesor, aprenden que no tienen nada que compartir unos con otros, que nada pueden aportarse unos a otros.
  • A fuerza de recibir un curriculum estructurado, organizado y desarrollado sin que les corresponda otro papel que el de meros receptores, les hace pensar que no son capaces de decidir lo que quieren aprender, cómo lo quieren aprender y de qué forma prefieren aprenderlo.
  • A fuerza de recibir órdenes, normas y castigos acaban aprendiendo que no son responsables y que no tienen la capacidad suficiente para estar solos.
  • A fuerza de estar tanto tiempo en silencio acaban por aprender que ellos no tienen nada que decir.

En la web educativa 2.0 tenemos un aliado perfecto que nos permitirá que los alumnos recobren el placer de aprender y que muchos docentes recobren la ilusión de enseñar.

El artículo es para guardarlo y enmarcarlo.