Si la escuela, los institutos y la universidad próximos y presenciales no aprovechan estas herramientas, aparecerán escuelas, institutos y universidades virtuales que las substituirán, si no lo están haciendo ya.
Las TIC pueden ayudar a cambiar el modelo educativo y de formación, en el aula, en el centro académico, en la relación entre la comunidad (estudiante, profesor, familia y gestores) y en el sistema educativo, pero el mundo de la educación tiene que ser valiente, atreverse a liderar este proceso de transformación para bien de todos y sin renunciar a los principios que han permitido a nuestra sociedad crecer y mejorar.
Esto es lo que afirma y con lo que estoy totalmente de acuerdo Enric Renau editor de Educaweb en el artículo Internet y educación: hechos el uno para el otro publicado hoy.







Yo también estoy de acuerdo Paco, pero para liderar ese cambio, que yo creo necesario, hace falta algo más que la buena voluntad de cuatro locos convencidos y entusiasmados por la escuela primero y por las TIC después.
Sería hora de que desde las administraciones se le diera a los centros, y por ende los docentes, de una autonomía real que nos permitiera por ejemplo hacer más flexibles tanto los espacios como los tiempos que se han pensado y distribuido para una escuela sin TIC,y no solo eso sino además toda una dinámica escolar que no favorece para nada eso que llamamos integración curricular de las TIC.