Casi todo el mundo está de acuerdo con la afirmación de que el sistema educativo no funciona pero seguimos enseñando igual que el siglo pasado.

Tenemos una escuela que premia el aprendizaje memorístico, que enseña preguntas y respuestas ya elaboradas, los alumnos no preguntan, los profesores poco a poco van matando la curiosidad con sus respuestas prefabricadas, silencios y modos de impartir las clases.

La sociedad demanda que formemos innovadores y formamos papagayos. El problema económico de España no reside en la construcción ni en los bancos reside en que tenemos una generación de estudiantes mal formada y carente de creatividad. La culpa es de los responsables políticos de la educación y de los aborragados docentes que no nos rebelamos.

Vídeo visto en el blog de Antonio Omatos