Pueden recordarse más inexactitudes, como la de que la escasez de tiempo dedicado a los estudios superiores (tres años y medio) no debe preocupar porque se compensará con estudios de postgrado (masters). Los nuevos estudios se limitarán, así, a ofrecer una formación muy básica que exigirá una especialización, cuya impartición y ordenación no se sabe con qué criterios se habrá de regir, ni dónde se podrá cursar. Probablemente en su valoración influirán precios y otros criterios económicos, más que académicos, como hoy sucede ya con los masters.

Recomiendo leer el artículo completo en el que Andrés Recalde Castells catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad Jaume I de Castellón hace la anterior afirmación.

Información y mentiras sobre Bolonia publicado en El País.