Declaraciones de la ministra de Igualdad
Aído: ‘Si una menor puede decidir tener hijos, puede decidir abortar’
Declaraciones de F. Muñoz de la Peña
Si una menor puede decidir abortar, puede elegir si quiere estudiar Educación para la Ciudadanía y debería poder elegir a los 14 años estudiar una enseñanza profesional distinta de la ESO que es la única alternativa que se le ofrece e impone actualmente.
Una ministra florero innecesaria en un ministerio superfluo que nos cuesta un pastón ¡ con la de mujeres valiosas que hay en España !
Aído mona una preguntita ¿si una menor podrá abortar sin el consentimiento de los padres si comete un delito tendrá que ser juzgada como una de 18 años e ingresar en prisión ?
Digo yo…..







¡Completamente de acuerdo contigo!
Sin te caen progre-broncas… ya tienes con quien compartirlas.
Espero que haya progre-razonamientos civilizados con argumentos simplemente.
Claro, a los 16 años sí puede abortar y recibir una píldora postcoital sin que sus padres se enteren, pero… no puede conducir, no puede votar, no puede comprar bebidas alcohólicas y sus actos serán juzgados mediante la Ley del Menor.
Tenemos muchos conceptos confundidos en España. Esto es una absoluta aberración, como otras tantas. Dejemos de tratar a los jóvenes como adultos.
Claro que… qué podemos esperar de un Gobierno con una ministra que afirma que la propuesta sobre la nueva Ley del aborto: «protegerá al no nacido cuando ya no requiera de la madre para sobrevivir».
No lo entiendo, profe.
Hoy es el dia internacional de la mujer trabajadora, veo que lo celebras calificando a una mujer trabajadora como «ministra florero» y le adjudicas el calificativo de «mona». Entiendo que no te guste su trabajo, el tema del aborto tiene una connotación ideológica muy importante, pero no te retrates de esta manera. Siempre he pensado que hay que debatir las ideas, no el aspecto de las personas.
Me parece absolutamente innecesario un Ministerio de Igualdad, por eso la califico de florero. Bastaría con una secretaría de estado o una dirección general, es absurdo que un país agrícola como es el nuestro carezca de Ministerio de Agricultura y sin embargo tenga Ministerio de Igualdad.
La chica indudablemente es mona y me parece más adecuado que llamarla MIEMBRA del Gobierno que es otro de los logros por el que es conocida. Pretende que si mi hija se queda embarazada yo como padre de una menor no tenga ni voz ni voto, me siento atacado por ella y le devuelvo el ataque del mejor modo que puedo.
Este tema del aborto ha de llevarlo gente competente y preparada en materia de salud y no una señorita que forma parte de la cuota femenina del Gabinete de ministros mas incompetente de la historia de la democracía española.
Debería de preocuparse de erradicar la violencia de género, problema en el que hemos avanzado poco desde que se creó su ministerio, y de conseguir la igualdad de la mujer en el ámbito laboral y doméstico.
Lo que es sorprendente de este Gobierno, y cualquier otro, es la frivolidad, incoherencia e irresponsabilidad con la que trata el tema con el único propósito de obtener votos a toda costa. Está bien dar libertad a los jóvenes, pero no sólo aquellas libertades que dan votos o favorecen a lobbies afines al Gobierno, sino todas. Una chica de 16 años podrá abortar sin el consentimiento de sus padres, esto es, se la considera responsable y adulta, sin embargo:
* Necesita el consentimiento de sus padres para algo tan banal como hacerse un piercing (en algunas partes de España).
* No pueden tatuarse sin el permiso de sus padres.
* No pueden conducir.
* No pueden sacarse la licencia de armas de fuego. Esto es, se les veta ciertos deportes.
* No pueden beber algunas bebidas alcohólicas.
* No pueden fumar.
* No van a la cárcel si comenten algún delito. ¿Un menor es suficientemente adulto (responsable) para abortar, pero no para ir a la cárcel si mata a alguien?
* No pueden ver ciertas películas o contenidos solas.
* No pueden entrar en algunos locales por ley, aunque el dueño les quisiera dar permiso.
* No pueden ejercer ciertos oficios «inmorales» (stripper, escorts…).
* Y un sinfín de cosas más…
Pero cómo es posible que pueda ser ministra semejante animal de bellota, cada vez los ponen más bestias y mentecatos, incultura total y absoluta, incapacidad total para discernir lo más elemental y emitir cualquier juicio de valor, encefalograma plano, esos deben ser los requerimientos para ocupar un cargo político importante en este gobierno socialista de bestias. Hace falta ser salvaje.
Merece la pena leer este artículo de un maestro del periodismo como es Manuel Martin Ferrand.
M. MARTÍN FERRAND.-08-03-09.-ABC
POSIBLEMENTE, Bibiana Aído lleve sobre sus hombros una buena cabeza: ordenada para pensar, dispuesta para conocer, apta para sentir, capaz para rectificar y lo suficientemente nutrida para desempeñar la tarea que le ha encomendado José Luis Rodríguez Zapatero. Alguna razón de peso, además de las cuotas regionales y la paridad, habrá motivado su instalación en el Consejo de Ministros. Lo que quizá le ocurra a la ministra es que, en función de la calamidad de nuestro sistema educativo, sea víctima de algunas lagunas y confusiones. Cuando habla sorprende, sobre su inanidad, la confusión que tiene la pobre entre silogismos y sofismas.
La ministra de Igualdad trata de rellenar la vaciedad de su cartera con una gran aplicación a la causa de la liberalización del aborto. «Si las mujeres entre 16 y 18 años pueden decidir si se casan o tienen hijos -asegura Aído-, pueden hacerlo también sobre la interrupción voluntaria del embarazo». Llevamos oídas muchas sandeces para defender una innecesaria reforma de la Ley del Aborto que, en lo que se me alcanza, no constituye una demanda social ni se ajusta a la moral colectiva de los españoles; pero esa comparación deductiva las supera todas. Según tan liviano método de raciocinio, la jovencita que puede decidir casarse, tener hijos o abortar, también podría, en ausencia de límites éticos, matar a su padre.
Tratar de legislar sobre lo que afecta a la intimidad y la conciencia de las personas es temerario y, hágase en sentido restrictivo o liberalizador, atentará contra las convicciones de muchos; pero le ocurre a la izquierda que, vacía de contenidos, tiene que buscar territorios reservados al individuo para justificar el impulso «progresista», sin el que se queda en nada. Más razonable sería que Aído propusiera el establecimiento de la mayoría de edad en los 16 años y así, sin repugnar a otras normas en vigor, no resultara necesaria la autorización paterna en los casos de aborto.
Esta ministra, a la que parece faltarle un hervor, debe de haber entendido mal el soliloquio de Segismundo en La vida es sueño -«Pues el delito mayor/ del hombre es haber nacido»- y, arrebatada por el afán de redimirnos a todos y de contribuir a la construcción de un mundo mejor, se empecina en que sean menos quienes nazcan y/o delincan. Si Aído sigue entrenando, puede superar con facilidad y mérito a otras miembras de su paritario equipo.