De seguir el índice de fracaso escolar actual y el coñazo que para los alumnos supone asistir pasivamente a muchas de las clases que impartimos, llegará el día que la asistencia a un centro de enseñanza tradicional será algo prehistórico, mejor dicho preInternet.
No se trata de que el ordenador tenga algún tipo de efecto mágico, es decir, que el modelo en sí sea más efectivo, sino que el uso de esas herramientas en la educación suele implicar que el alumno dedica más tiempo al estudio, que busca información adicional por su cuenta, la comparte, colabora y, en definitiva, es más propenso a tomar las riendas de su propio aprendizaje en lugar de ser un sujeto pasivo y muchas veces anónimo en medio de una clase llena (a veces excesivamente) de alumnos.
Si los alumnos pudieran elegir entre enseñanza presencial y enseñanza virtual todos tendriamos que cambiar nuestros procedimientos bajo riesgo, caso de no hacerlo, de ir al paro. El día que un alumno de un pueblo pueda elegir entre ir a la Universidad de la capital de su provincia o matricularse en un atractivo programa de Harvard en línea ya veremos de qué van a comer los que llevan décadas recitando como papagayos los mismos apuntes. En mi vida profesional he aprendido mucho más en línea que asistiendo a cursos y charlas.
En esa línea aunque no tan drásticamente como yo lo digo he leído hoy en El País dos artículo de interés.
- La universidad ‘online’ obtiene mejor nota. La enseñanza virtual es más efectiva que la clásica, sobre todo combinada con elementos presenciales – El alumno es más activo y el profesor, más asesor.
- Aprender a colaborar. de Imma Tubella, rectora de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC)
A la clase del profesor Walter Lewin acuden pocos alumnos pero los vídeos que publica en YouTube tienen miles de seguidores.
El movimiento se demuestra andando, nunca mejor dicho.







El uso del ordenador en la enseñanza como se comenta aquí presupone unas características específicas de los alumnos, unas predisposiciones, un interés y unas habilidades y destrezas que no son muy comunes en los tiempos que corren. Precisamente quienes disfruten de ellas son los que menos necesitan cambios en los aprendizajes y quienes más los necesitan no se encuentran en disposición de seguir y aprovechar esos cambios.
Saludos
Los profesores ahora y siempre seran indispensables para la eduación.
La sola presencia de un profesor en el aula, te da confianza.
Saludos!
Hola Paco.
En algún sitio leí que un profesor que puede ser sustituido por un ordenador debería ser sustituido.
Te recomiendo este enlace:
http://www.enriquedans.com/2009/08/entendiendo-las-escuelas-de-negocios-el-futuro-y-la-formacion-online.html
Habla, entre otras cosas, de como la gente paga 150.000 $ por cursar estudios en el MIT, cuando tienen todo su material online de forma gratuita. Ahí da algunas buenas pistas de donde van tanto la enseñanza presencial como la online.
Saludos
Nadie pone en duda que los buenos profesores siempre serán necesarios pero en lo que no estoy de acuerdo es que su sola presencia sea suficiente.
No es de recibo que haya aún profesores que se limiten a dictar apuntes, para eso sale más barato regalar a los alumnos un pendrive con los apuntes en formato pdf y un ipod con las explicaciones en formato mp3.
Los profesores debemos usar los medios que la tecnología pone a nuestro alcance y hemos de replantearnos tanto nuestro papel en el proceso de eneseñanza-aprendizaje como los obsoletos sistemas de evaluación propios de la era preInternet.
Jose Luis Redrejo ha puesto de manifiesto el cambio que se avecina con el ejemplo del Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Cambiar exige esfuerzo y aún hay muchos que prefieren la comodidad de continuar con obsoletos métodos de enseñanza.