Fernando Tricas se hace eco de una interesante encuesta que Sergio M. Mahugo ha realizado a sus alumnos de 4º curso de la asignatura Producción Periodística para hacerse idea de su nivel de alfabetización digital.
Algunas de las conclusiones:
estos jóvenes universitarios (no pretendo generalizar a partir de una base tan pequeña y una encuesta tan poco precisa) usan Internet para bajar música, series o pelis, y para chatear; y que en la universidad apenas se les ha conseguido acostumbrar al uso del Word para escribir.
Insisto, nuestros nativos digitales utilizan internet para chatear. Son estudiantes de periodismo y ni siquiera están registrados en periódicos online.
El artículo de Sergio profesor de Diseño Periodístico, Infografía y Periodismo Digital en la Universidad CEU de Elche me parece buenísimo y merece la pena leerlo detenidamente.
Creo que muchos docentes pecamos de opinar sobre muchos aspectos de la educación sin molestarnos en conocer lo que piensan nuestros alumnos al respecto.
Me parece una práctica deseable y obligada preguntarles cómo les gustaría que fueran las asignaturas que les impartimos y qué querrían realmente que les enseñásemos.
Estaría bien pasar una encuesta similar a la de Sergio en los centros de secundaria y publicar los resultado en un wiki que abramos al efecto.
Cabanillas y yo hace tiempo que nos preguntamos ¿Dónde están los chavales 2.0.?
Fernando también se pregunta ¿Y los estudiantes 2.0?







Y es que, al final, toda la tecnología/filosofía 2.0 yo creo que lo que está creando es una enorme división entre las personas que participan en la creación y difusión de conocimiento y las que no lo hacen. Está surgiendo, en ese sentido, una brecha digital mucho más humillante que la que clasifica los países entre los que tienen o no acceso a internet; o la brecha generacional, entre los que han sido educados en las habilidades para usar correctamente internet y quienes no lo han sido.
Esta otra brecha se refiere a las personas que quieren participar en una conversación mundial y las que no lo quieren hacer por simple apatía o desmotivación.
Y lo malo es que de estos polvos vendrán en el futuro aquellos lodos.
En mi modesta opinión.
Un saludo, Francisco
Bueno, desmitifiquemos las brechas digitales y las enormes divisiones que crean. Cuando yo era un crío (tengo 43), sí que era enorme la división entre quienes publicaban o podían hacerlo y quienes no y no me refiero a la censura franquista, me refiero al acceso a los medios de expresión.
Mi suegro oye hablar de Internet alrededor, es un hombre realmente culto, siempre lo ha sido y no le gusta ser un marginado digital, sin saberlo, pretende ser un inmigrante digital. A pesar de la supuesta brecha digital 2.0, él tiene hoy mucho más fácil publicar, digamos por ejemplo, sobre los rincones y la gastronomía del Empordà que cuando yo era un crío.
Yo creo que la brecha no se ha agrandado, al contrario, se ha acortado. Lo que ocurre es que además se ha hecho muy próxima, y con la cercanía, su tamaño aparente es mucho mayor: tu novio, tu amiga, tu hermana, tus alumnos, pueden estar creando y publicando contenidos, Y TI NO. Y claro, así ya no vale la excusa de que es muy difícil o imposible conseguir que una editorial considere tu libro o que un productor se mire tu piloto de programa de TV o una discográfica tu música y te de la oportunidad de editarlos, marketearlos y distribuirlos. Así pues, nos inventamos una nueva gran brecha a la que culpar de nuestra confortable mediocridad.
Que cada cual se compre un espejo ¿Lo llevas o no lo llevas, … dentro? ¿Tienes algo que decir o no tienes nada que decir? ¿Eres un flojo o te esfuerzas? Esa es la verdadera brecha y es igual de grande que hace 30 años, incluso menos, porque ahora el nivel educativo medio ha mejorado mucho. Pero ahora la brecha se sienta a tu lado en el comedor de casa, en el aula, en la butaca del cine y se ve mucho más grande que cuando sus posaderas reposaban en los olimpos de las empresas que controlaban el acceso a los medios de expresión.
Brookers es famosa en el mundo entero y ha fichado por la MTV no porque una brecha digital cayó del cielo y tuvo la suerte de quedar “del lado bueno”, sino porque lo llevaba dentro y es capaz, siendo una cría, de hacer cosas tan sencillas, auténticas y divertidas como esto: http://www.youtube.com/watch?v=P4xN6kFnXuA
o tan enternecedoras como esto: http://www.youtube.com/watch?v=ToZQ4qbKJGs
Eso no se llama web 2.0
Y tampoco se llama edad http://www.amis95.blogspot.com:
“Hoy es mi cumpleaños y mi nieto como es muy cutre me regalo un blog. Espero poder escribir mucho y contaros las vivencias de una señora de mi edad”
“Estimada Señora María Amelia:
Soy la directora de producto de Blogger.com. El equipo de Blogger.com quería felicitarle por ganar el reconocimiento como una de las «Personajes Más Influyentes de Internet en España»! Disfrutamos mucho su blog y nos gustaría darle las gracias por utilizar Blogger.com”
Esto se llama TALENTO, en estos casos innato.
Y es tan escaso como hace 30 años, pero el poco que hay ahora se desperdicia mucho menos.
¿Te has mirado ya al espejo?
¿Lo tienes o no lo tienes?
Toñi me ha encantado tu razonamiento tienes una visión original y con mucho sentido común me apunto a tu tesis
Gracias Francisco,
Yo también disfruto leyendo tu blog que es muy interesante y algunas veces sutilmente divertido como por ejemplo:
«Bueno, doctores tiene la iglesia ¿quien soy yo para opinar frente a unos investigadores de la UNED que como su nombre indica se relacionan con alumnos adultos y A DISTANCIA ?»
O lo de http://aula21.net/aulablog21/archives/2008/01/19/jovenes-en-red-engao
En ocasiones tengo que refrenarme para no entrar en polémica, más que nada por falta de tiempo y porque veo que te lee gente que utiliza la cabeza para mucho más que para balancear el peso del cuerpo y acaban comentando aquello que yo mismo pienso. Por ejemplo,
http://aula21.net/aulablog21/archives/2008/01/22/tenemos-aburridos-a-los-chavalaes
Al guru Castells también podría aplicársele quizás un poco lo de la DISTANCIA. A los 15 años leí un libro de Bertran Rusell, creo recordar que se titulaba «La conquista de la felicidad» que me hizo mucho bien y puso orden en mis líos mentales adolescentes. Una de las cosas que me ayudaron del libro fue su desdramatización del aburrimiento, venía a decir algo así como que en la vida hay alegría y hay tristeza, hay excitación y hay aburrimiento y que hay que estar preparado para aceptarlo todo, sin dramas. Que eso capacidad era parte del truco para la felicidad «razonable».
Así pues, aprender a soportar el aburrimiento es un valor positivo. No quiero decir que eso sirva de excusa para ser unos profesores aburridos y con la conciencia tranquila. No, pero somos profesores (=humanos) y a veces no somos divertidos, hay días que no estamos finos, pues hay que aprender a aceptarlo. Luego, hay que aprender a hacer cosas que no nos gusta pero se deben hacer y no es bueno emprender ese aprendizaje a los 25 años, entonces es quizás demasiado duro. Luego está el tema de no confundir el intentar hacer el conocimiento con vanalizarlo y convertirse en un clown. Y para acabar, me uno al comentario de Ricardo, ¿es que ya nadie se acuerda de cómo eran las cosas cuando ibamos nosotros al cole o al instituto o a la universidad?
Bueno, al final he acabado entrando en la polémica y encima como comentario al post que no tocaba.
Any way, felicidade por tu esfuerzo de concienciación y divulgación y por crear un espacio de debate.
Toñi estoy deseando que te animes a abrir un blog, yo te ayudo lo que necesites seguro que tu blog será de gran éxito pues por tus comentarios demuestras tener una cabeza muy bien amueblada
Un abrazo de Paco
Gracias Paco, me gusta más comentar en vuestro blogs que son harto interesantes y, en el fondo, eso es mi blog. Es otra forma de hacer bloggin que tiene la gran ventaja de que empieza por disfrutar la lectura de las aportaciones e ideas de otros que escriben cosas que merece la pena comentar.