Archive for the 'TIC' Category

F. Muñoz de la Peña

El Proyecto Internet Catalunya

El Proyecto Internet Catalunya es un programa de investigación interdisciplinario sobre la sociedad de la información en Cataluña que han llevado a cabo investigadores del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya, con la colaboración de diferentes entidades y personas en las tareas de encuesta y documentación. Empezó en septiembre del 2001 y acaba en julio del 2007 y muchos de los informes aún no han sido publicados, en Diciembre 2007 podremos leer el titulado La escuela en la sociedad red: Internet en el ámbito educativo no universitario
Algunas conclusiones van apareciendo en los medios de comunicación entre ellas:
-Los usuarios de internet son más activos, tienen más amigos, están más implicados en la vida política y sufren menos depresiones
-Uno de los 40 investigadores es Manuel Castells que ha realizado interesantes reflexiones.

la red “requiere un determinado nivel educativo”, porque se está “ante una sociedad de la información desinformada y esto no lo resuelve internet”. También ha afirmado que la red “profundiza la brecha más histórica: la educativa”. Asimismo Castells ha apuntado que el abandono escolar “que es del 30% y representa un problema para el futuro, puede combatirse con las tecnologías y a través del reciclaje del profesorado”. El sociólogo ha reivindicado el uso de la red en los centros educativos y ha afirmado que es una herramienta habitual de “alumnos y profesores en casa, pero que no se aplica en las aulas”.

- El estudio muestra que el 83% de jóvenes de entre 15 y 24 años son usuarios habituales de las nuevas tecnologías, y que en esta franja de edad está disminuyendo la diferencia de género en el uso de internet. Según Tubella, los adolescentes conviven simultáneamente con cinco pantallas: la del televisor, el móvil, la consola, la agenda electrónica y el ordenador.

Lo que más me ha hecho pensar es la afirmación de que la red exige un determinado, yo diría que elevado, nivel formativo y ese nivel no lo resuelve la propia red lo cual me lleva a reafirmar que el principal agente para mejorar la educación sigue siendo el profesor y el problema no se resuelve por el mero hecho de comprar ordenadores y tener conexión a internet, como les gusta decir a los matemáticos pueden ser condiciones necesarias pero no suficientes.
Buenos profesores que aún no usan la red los hay a montones en nuestros centros y algunos que la usan siguen siendo malos profesores a pesar de ello.

F. Muñoz de la Peña

El recurrente fenómeno QWERTY

Una vez más he de recomendar la lectura de un artículo de Jorge Rey Valzacchi . Se trata del editorial aparecido este mes en la revista El Magazine de Horizonte.

Ya en su libro “Desafío a la mente” (Ed. Galápagos, Buenos Aires, 1981), el mítico creador del Logo, Seymour Papert, hablaba de aquello que él denominaba “fenómeno QWERTY”.

Para quienes no lo conozcan y/o recuerden, aquí una síntesis: las teclas de las máquinas de escribir no están agrupadas de acuerdo a aquellas que más se utilizan, sino de una manera que, a primera vista, parece caótica. Sin embargo, esta disposición tiene una razón de ser: en sus primeros años, por problemas técnicos, ciertas teclas quedaban atascadas, motivo por el cual se efectuó una disposición que evitase tal efecto. Obviamente una forma más lógica de agrupar las teclas hubiera sido colocar en un sector todas aquellas que se utilizan más asiduamente, con lo cual se incrementaría la velocidad de tecleo.

Sin embargo, aún cuando las mejoras en las condiciones técnicas hicieron que ese problema desapareciese, tal disposición quedó acendrada tanto en quienes fabricaban máquinas de escribir como en quienes las utilizaban. La prueba más palpable de esto son los actuales teclados de las computadoras, que después de tantos años mantienen esa distribución.

Este “fenómeno QWERTY” (cuyo nombre hace referencia a la sucesión de las teclas de la segunda fila del lado izquierdo del teclado) se ha aplicado en numerosas situaciones para ejemplificar el lastre mental que provoca que apliquemos nuevas tecnologías con viejas metodologías. Los software educativos “enteractivos”, denominados así porque los alumnos sólo se limitan a pulsar la tecla Enter para pasar de una pantalla a la siguiente, han sido (y lo siguen siendo) una prueba irrefutable de este accionar.

Hoy en día, y a la luz de las experiencias que cotidianamente vemos se van presentando en el campo del e-Learning, podemos corroborar que este fenómeno está omnipresente, aunque algunos no lo noten. En efecto, más que hablar de una metodología de e-Learning, estamos asistiendo a diversas técnicas de e-Reading (para leer algunos documentos en pdf), e-Listening (para escuchar la voz entrecortada del profesor) o de e-Watching (para ver algunos videos con la carita de un gurú, a manera de busto parlante). Evidentemente esto no cambia en nada la forma en que se aprende. A lo sumo podemos hablar de un cambio en la forma en que se entregan los contenidos.

Por eso es importante destacar que el e-Leanirng NO es la “educación a distancia adaptada a los nuevos medios de comunicación” como algunos pregonan (y luego aplican de manera equivocada como lo descripto en el párrafo anterior), sino un cambio paradigmático en la manera en que aprendemos. Así como en sus comienzos el cine era “teatro filmado” porque no se vislumbraban las enormes potencialidades que este nuevo arte tenía en sí mismo, el e-Learning no debe ser concebido como una educación a distancia agiornada a los tiempos de Internet.

Quizás para quienes crecimos en un entorno sin computadoras (porque no existían), cambiar esta forma de pensar y de actuar, sea difícil. Pero es la única que nos posibilitará comprender la verdadera naturaleza de las transformaciones y mejorar nuestro desempeño.

Hasta la próxima.

F. Muñoz de la Peña

¿Enseñar lo que se hace o lo que se debe hacer?

Artículo publicado en El Mundo. cuyo título es “Enseñar y Aprender”.
Hay profesores que se resisten al cambio metodológico que los nuevos tiempos imponen, están en su derecho y yo me hago eco de sus argumentos a pesar de discrepar con él, su autor es Alejandro Menéndez.

Explicando las consecuencias que para la metodología docente va a suponer la aplicación de los acuerdos de Bolonia en pos de la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, el director general de universidades del Ministerio de Educación y Ciencia nos «ilustra» diciendo que será una enseñanza «más preocupada por las competencias que el estudiante debe tener que por los conocimientos que el profesor tiene que transmitir». ¡La de méritos ocultos que debe atesorar este señor para seguir donde está diciendo lo que dice!

Naturalmente no puedo entender que lo que tengo que enseñar como profesor deba ser distinto de lo que los alumnos tienen que aprender, por la sencilla razón de que si eso es rigurosamente así, directamente sobro. Pero esa esquizoide convicción que contrapone enseñar y aprender se ha expandido, cual plaga bíblica, entre los partidarios de emprender este camino a ninguna parte en el que han convertido unas simples e inocuas recomendaciones –que era lo que en realidad se pretendía con los acuerdos de Bolonia–, y de cuya aplicación a los estudios jurídicos se han ido olvidando, por cierto, países como Alemania y Francia, y a las que no se adhirieron nunca en el Reino Unido.

Escudriñando las intenciones de los partidarios de lo que llaman «espíritu de Bolonia», encontramos sorprendentes admoniciones sobre la necesidad de distinguir entre «saber» y «saber hacer», o de conseguir el «aprendizaje de las habilidades de la profesión» y «la destreza técnico-profesional». Y en cuanto adalid de la reforma universitaria, la señora ministra de Educación afirma que «uno de los desafíos de la universidad europea es el acercamiento al mundo empresarial». En definitiva, detrás de este turbión que, obviando la libertad de cátedra, nos quieren imponer, parece atisbarse el deseo –aunque no es sencillo descifrar la voluntad de quien en realidad no sabe lo que quiere–, de dirigir las enseñanzas universitarias por el camino unidireccional de su aplicación práctica.

Es muy curiosa –y probablemente reveladora de un pensamiento profundamente reaccionario–, la confusión mental que denotan quienes, a la vez que se rasgan las vestiduras (con toda razón) por la insensibilidad en la deslocalización de las empresas, el despiadado poder del dinero o las tropelías de la industria farmacéutica, cuando se les pregunta por cómo mejorar la universidad, responden que con su «acercamiento al mundo empresarial».

A mí también me gustaría hacerles una pregunta: si la universidad es el sitio para aprender «lo que se hace» ¿dónde les van a enseñar «lo que se debe hacer»?

F. Muñoz de la Peña

Usos y potencial de los wikis en el aula

Usos y potencial de los wikis en el aula es un interesante artículo traducido al español por Irene Martínez que ha sido publicado en el último número de la revista Bits de la Asociación Espiral
Nota: Este artículo fue publicado en Innovate y sus autores son S. Pixy Ferris y Hilary Wilder .

Como observa Prensky (2001), “Nuestros estudiantes han cambiado radicalmente. Los estudiantes de hoy en día ya no son la gente para cuya enseñanza estaba diseñado nuestro sistema educativo” (1). Prensky ve a los estudiantes de hoy como a nativos digitales mientras que la mayoría de los profesores de hoy siguen siendo inmigrantes digitales. En particular, los educadores de hoy se han formado en la cultura del paradigma impreso mientras que los estudiantes son cada vez más producto de un paradigma oral secundario basado en lo digital. Felizmente para los educadores, las tecnologías electrónicas e informáticas pueden potencialmente combinar los mejores aspectos de los paradigmas impreso y oral secundario, permitiendo a los educadores moverse libremente a través de un continuo impreso-oral. Una tecnología informática que permite este movimiento es el wiki, una interfase única donde la información no es fija (como en el modelo impreso) sino fluida y flexible para satisfacer las necesidades de la comunidad (como en la era pre-alfabetizada). En este artículo describimos como la enseñanza y el aprendizaje han cambiado a través de los paradigmas oral, impreso y oral secundario; además, después de tratar sobre algunas controversias relacionadas con el uso de los wikis como recursos escolares y educativos, abogamos por el uso de los wikis como una herramienta de enseñanza y aprendizaje.

Leer artículo completo.
En la revista hay otros interesnates artículos que cuentan con las contribuciones de Pepa Valdevira, con el proyecto europeo DIGITEACH, y del equipo del CATEDU (Gaspar Ferrer, Rosa Pérez y David Romero) que presentan el portal Arablogs y la herramienta para la creación y gestión de blogs educativos. Bea Marín habla de un recurso que nos puede ser de gran utilidad, del.icio.us; su artículo sirve también para inaugurar una nueva sección, “Explorando la red. Una versión didáctica de los recursos”, que sustituye la anterior de “Webs recomendados”.
A destacar también una entrevista a Juan Miguel Muñoz Presidente de Espiral.

F. Muñoz de la Peña

¿De qué sirve el profesor?

¿De qué sirve el profesor? es el título de un nuevo e interesante artículo de Umberto Eco publicado en el diario La Nación.

¿En el alud de artículos sobre el matonismo en la escuela he leído un episodio que, dentro de la esfera de la violencia, no definiría precisamente al máximo de la impertinencia… pero que se trata, sin embargo, de una impertinencia significativa. Relataba que un estudiante, para provocar a un profesor, le había dicho: “Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?”

El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria. Con la aparición, no digo de Internet, sino de la televisión e incluso de la radio, y hasta con la del cine, gran parte de estas nociones empezaron a ser absorbidas por los niños en la esfera de la vida extraescolar.

De pequeño, mi padre no sabía que Hiroshima quedaba en Japón, que existía Guadalcanal, tenía una idea imprecisa de Dresde y sólo sabía de la India lo que había leído en Salgari. Yo, que soy de la época de la guerra, aprendí esas cosas de la radio y las noticias cotidianas, mientras que mis hijos han visto en la televisión los fiordos noruegos, el desierto de Gobi, cómo las abejas polinizan las flores, cómo era un Tyrannosaurus rex y finalmente un niño de hoy lo sabe todo sobre el ozono, sobre los koalas, sobre Irak y sobre Afganistán. Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?

He dicho que el estudiante dijo una verdad a medias, porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. Es cierto que lo que ocurre en Irak lo dice la televisión, pero por qué algo ocurre siempre ahí, desde la época de la civilización mesopotámica, y no en Groenlandia, es algo que sólo lo puede decir la escuela. Y si alguien objetase que a veces también hay personas autorizadas en Porta a Porta (programa televisivo italiano de análisis de temas de actualidad), es la escuela quien debe discutir Porta a Porta. Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?

Pero el estudiante no le estaba diciendo al profesor que ya no lo necesitaba porque ahora existían la radio y la televisión para decirle dónde está Tombuctú o lo que se discute sobre la fusión fría, es decir, no le estaba diciendo que su rol era cuestionado por discursos aislados, que circulan de manera casual y desordenado cada día en diversos medios –que sepamos mucho sobre Irak y poco sobre Siria depende de la buena o mala voluntad de Bush. El estudiante estaba diciéndole que hoy existe Internet, la Gran Madre de todas las enciclopedias, donde se puede encontrar Siria, la fusión fría, la guerra de los treinta años y la discusión infinita sobre el más alto de los números impares. Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice “casi todo”, salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.

Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).

El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones.

El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo.

La Nacion/L’Espresso (Distributed by The New York Times Syndicate)

(Traducción: Mirta Rosenberg)

ADRID, 3 (EUROPA PRESS)

La Plataforma Nacional de Asociaciones de Profesores de Informática (PNAPI)
reclamó hoy una asignatura de Informática “optativa de oferta obligada con carácter instrumental” para todos los alumnos de primero de Bachillerato y otra de modalidad para la vía de Ciencia y Tecnología en segundo curso, orientada a la carrera de Informática.

Este colectivo de docentes se muestra “sorprendido” por que el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) no haya recogido en su borrador de Real Decreto de Bachillerato, en desarrollo de la Ley Orgánica de Educación (LOE), una materia de modalidad entre el “amplísimo abanico” presentado.

“Se aprecia una devaluación fuerte de esta formación cuando no se diseña ni una asignatura de Informática en ninguna modalidad”, manifestó a Europa Press el portavoz de PNAPI, Ramón Román, señalando que en la mayoría de los países europeos se trata de una disciplina obligatoria. “No sabemos que interés ocultos tiene el Ministerio”, dijo.

Así, acusó al Departamento que dirige Mercedes Cabrera de llevar a esta enseñanza al ámbito privado por la falta de formación, creando desigualdades entre los ciudadanos. “¿Por qué los ciudadanos buscan un sitio paralelo para este aprendizaje?”, se preguntó este portavoz de profesores de Informática, calificando este hecho de “muy grave” por tratarse de un Gobierno de izquierdas.

Finalmente, Román señaló que la carencia de formación en Informática no es igual que la falta de conocimientos en otras áreas como, por ejemplo, Griego porque entiende que la falta de oportunidades es mayor cuando se carece de enseñanza sobre las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
dummies informatica

De nada sirve presentar grandes planes tecnológicos como hace el Gobierno si falla la base. No basta con llenar los institutos de ordenadores, eso vale solo de cara a la galería para engañar a la gente en un mitin pero a los profesionales de la enseñanza no nos engañan

F. Muñoz de la Peña

La frase que empieza a resultarme antipática

Me está empezando a resultar antipática la manida frase que parece explicar todo lo referente al uso de la Tecnología Digital en el aula que empieza diciendo “los alumnos son nativos digitales y los profesores inmigrantes digitales por tanto…”
Yo solo empiezo a distinguir entre ignorantes digitales y personas alfabetizadas digitalmente.
Uno de los problemas es que dirigiendo todo el cotarro en torno a las TIC en educación hay mucho ignorante digital, alguno de ellos incluso puede ser considerado nativo digital pero ignorante al fin y al cabo.

F. Muñoz de la Peña

Los profesores no confían en los ordenadores

El 52 por ciento del profesorado español no cree en la utilidad del uso del ordenador en el aprendizaje, según una encuesta a nivel europeo presentada en el I Congreso Internacional “Innov@mos juntos“, celebrado el pasado fin de semana en Huesca.
Este estudio detecta que España ocupa el puesto 26 de 30 países en la predisposición de los docentes al uso de las Nuevas Tecnologías. En este sentido, los más de 300 asistentes a este encuentro (docentes, administraciones educativas, universidades, empresas y responsables de portales educativos) creen que la fracción del profesorado que está a favor del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) es “entusiasta”, se halla cada vez más preparada y avanza “firmemente” a través de las tendencias más modernas en el uso de las tecnologías.

No obstante, ven “evidente” que queda un “número significativo” de profesores que ven “más sombras que luces” en este planteamiento educativo. Algunos de los ponentes definieron a esta generación como “inmigrantes digitales”, añadiendo que los “auténticos nativos digitales” serán los que hayan nacido y convivido con las TIC, aspecto que cumplen las nuevas generaciones de docentes, informó CSI-CSIF, impulsores del congreso.

En general, perciben que profesores y alumnos hablan de las tecnologías en términos de mayor motivación, comodidad, acceso a más información, con lo que creen que falta un análisis sobre su repercusión en el aprendizaje. A pesar de ver que las administraciones dotan cada vez más de recursos tecnológicos, los asistentes a este evento señalan en sus conclusiones las “diferencias” existentes entre comunidades autónomas y, dentro de ellas, entre centros educativos.

A su juicio, se debe pasar del aula de informática a la informática integrada en el aula y de ahí a cada alumno dotado de medios informáticos; del ordenador conectado a Internet a la conexión ubicua y transparente; de los contenidos curriculares en soporte digital (libro de texto en formato digital) a los entornos colaborativos, y de aquello que requiere pagar licencia a lo gratuito.

Finalmente, estos expertos reunidos en Huesca observan una diferencia “clara” entre la enseñanza universitaria y los niveles anteriores: en estos últimos, los profesores están “muy animados” a producir contenidos digitales, mientras que en la Universidad las asignaturas y los contenidos siguen siendo los mismos que en una enseñanza más tradicional.

Fuente: Europa Press.

F. Muñoz de la Peña

Entrevista a Manuel Castells

Interesante entrevista a Manuel Castells en educ.ar
Manuel castells es Sociólogo y profesor universitario español, catedrático de la Universidad de California, Berkeley, donde impartió clases durante 24 años, y en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) en Barcelona (donde vive actualmente).

En España tenemos una tasa de abandono escolar del 35% en la secundaria (que es obligatoria); en Los Ángeles es del 40%, y en general las tasas de abandono escolar son enormes… ¡porque los chicos tienen tantas otras posibilidades de enterarse del mundo!, mientras que el esquema cultural de cada mañana es levantarse, cargarse la mochila para ir a un lugar a aburrirse, donde los encierran y encima les quitan el móvil. Es absurdo desde el punto de vista de un chico de 13 años.

Los resultados de investigaciones en muestras significativas (700 escuelas) de Cataluña, en base a la realización de unas entrevistas presenciales que hicimos en el 2003 a alumnos, docentes y padres de escuelas primarias y secundarias sobre los usos de las TIC en el sistema de enseñanza, muestran que todas las escuelas de Cataluña estaban conectadas a internet: el 100%; pero que el tiempo medio de uso de internet por los alumnos en la escuela es de 2 horas al mes.

La reacción de todo el mundo fue contra los maestros, aludiendo a que odian internet, etcétera. Pero como también medimos el tiempo medio de uso de internet por los alumnos en su casa, y arrojó 12 horas de uso por semana, y el tiempo medio de uso de internet de los maestros en su casa, y vimos que era de 15 horas por semana… ¿qué nos dicen estos datos?

Que los maestros y los alumnos están en internet, las escuelas tienen internet, pero el sistema escolar no está en internet. El sistema educativo en términos de procesamiento de contenidos, de estructura pedagógica, de gestión de las escuelas, está estructurado en una forma que para introducir ese cambio tecnológico y social a la vez hay que cambiar la organización de la escuela y los currículos, hay que sacar internet del aula de informática (además cerrada con llave) y ponerla en los currículos de todas las materias. Hay que cambiar la pedagogía. Porque no es que los maestros con internet tengan miedo de perder el poder, es que no saben cómo enseñar con internet, nadie se los ha explicado.

Mejor es leerlo todo

Una vez más destaco un nuevo artículo de la persona con la que más me identifico al hablar de TIC s y educación, se trata de Javier Martínez Aldanondo Gerente División de Gestión del Conocimiento de Catenaria

Javier estará presente como confereniante en Expolearning en Barcelona del 22 al 24 de marzo.

EL ÁRBOL DE PATATAS FRITAS

Mi hijo mayor, Iñigo, acaba de cumplir 3 años y hace unos cuantos meses me disparó a bocajarro esta frase: “Mira papá, un árbol de patatas fritas”. Debo confesar que me dejó pensando un buen rato sobre qué tipo de asociaciones se activaron en su imaginación para inventar semejante variedad de árbol.
Mi hijo pequeño, Pablo, tiene 1 año y medio y mientras trata de perfeccionar su técnica para caminar, cada día se cae al suelo alrededor de 100 veces.

¿Qué tienen en común ambas situaciones y qué relación tienen la innovación y el aprendizaje?

En enero, el Centro de Innovación de la Universidad Adolfo Ibáñez, cuya Escuela de Negocios es una de las más prestigiosas en Latinoamérica, me pidió impartir una conferencia a sus socios (responsables de innovación de las principales empresas chilenas) sobre gestión del conocimiento.

No soy ningún experto en innovación y como les contaba a los asistentes a la conferencia, mi definición de innovación se resume en estas afirmaciones bastante rústicas:

Dudar de todo
Pensar absurdamente
Romper las reglas y adentrarse en lo desconocido
NO dar nada por sentado, no conformarse
Ser descabellado y ser curioso
Hacerse muchas preguntas (aunque no tengan sentido)

De lo que no me cabe duda es que para innovar deben darse al menos 2 condiciones:

Saber innovar (algo que nuestro sistema educativo ignora sistemáticamente)
Que exista un entorno que facilite la innovación (aunque en muchísimas ocasiones ocurre por accidente, por suerte, mientras se buscaba otra cosa).

1. SABER INNOVAR:
Si queremos que las personas innoven, tenemos primero que respondernos estas 2 preguntas: ¿Cómo se innova? ¿Cómo se aprende a innovar?

Analicemos qué hacemos para enseñar a los niños a ser innovadores (a no ser que pretendamos enderezar un árbol a los 25 años o que creamos que innovar es un privilegio solo al alcance de artistas y mentes privilegiadas):

Sentamos a 30 niños de la misma edad (a veces con uniforme, otras veces separados en función del sexo …) entre las 4 paredes del aula, en filas paralelas como en una fábrica y les bombardeamos cada hora con una asignatura distinta y un profesor diferente durante 17 años ininterrumpidos.
Los niños escuchan, cogen apuntes, memorizan y lo repiten en un examen. Les enseñamos datos, conceptos y teorías porque es lo más fácil de medir en un examen. Pero las habilidades que realmente importan para vivir y para innovar no se pueden medir de esa forma tan banal. ¿Te imaginas que cada fin de mes, tu jefe te hiciese un examen oral o escrito tipo test y te pagase tu sueldo según la nota? Lo más descabellado no es el mecanismo, sino asumir que hay sólo una respuesta correcta para todo. Si eso es así, entonces nos estamos equivocando de preguntas.
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